
El fin de semana ocurrió un hecho delictivo en la colonia Piletas, que se suma a un clima de inseguridad en dicha colonia. Tristemente, para muchos de sus residentes ya es pan de cada día.
La calle Jorullo, que día y noche es constantemente transitada, está repleta de comercios, casas y diferentes locales, y dos cruces que guardan la memoria de personas que han perdido la vida en hechos delictivos.
La noche del sábado, en la calle Jorullo esquina con Santander, unos conductores a bordo de un coche se detuvieron y dispararon en un taller de hojalatería. En los hechos murió un hombre y un adolescente resultó herido. Desgraciadamente, ha habido varios hechos en la zona.
A tan solo unos pasos de la escena del crimen, se puede ver una cruz con veladoras y flores. Es una forma de recordar a Marcelo N, quien también fue asesinado el día 15 de octubre de 2022. En aquella ocasión, el ahora occiso recibió cinco disparos.
“Nos despertaron los balazos, nos sacó de onda, muchos ya estábamos descansando cuando nos dimos cuenta que dispararon en la hojalatería. Luego se oyen disparos y nosotros no tenemos para donde correr. Ya es pan de todos los días”, dice José Enrique Pérez, comerciante de la colonia en cuestión. A una calle de donde ocurrieron los hechos, los domingos se alza un tianguis, donde la gente sigue trabajando y ofreciendo sus productos a la clientela.
Otro problema es que en algunos puntos de la colonia dejan cadáveres, situación con la que muchos vecinos han tenido que lidiar. “Piletas tiene varias secciones, son colonias muy grandes. Lo que queremos es que se nos apoye, sobre todo ahora que ya acabaron las elecciones”, explica Diana García, ama de casa de la colonia. “Donde mataron a dos personas hay muchas escuelas. Lo que necesitamos es que los niños y los jóvenes tengan un lugar de esparcimiento, no una colonia donde se preocupen por la inseguridad y por cómo van a crecer”.



