En su homilía de la misa de este Miércoles de Ceniza, el Arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, afirmó que la cuaresma alcanza en estos tiempos una inesperada actualidad, como consecuencia del estilo de vida actual.
Ante una Catedral Basílica llena de fieles, el prelado destacó este es un tiempo para estar en nosotros mismos; para revisar nuestro autocontrol pero también para alimentar nuestras condiciones y por medio de nuestros propios sentimientos.
Destacó que a muchos católicos la Cuaresma les resulta aburrida y triste y que a veces no se valora por los propios cristianos la riqueza que tiene la liturgia de la Cuaresma a diferencia de otras religiones que le dan un gran valor a sus ritos.
“Nos dejamos llevar por la tendencia general de vivir una vida del todo acorde con los criterios del mundo sin referencias explícitas a Dios, ni a las manifestaciones religiosas”, compartió.
Dijo que este tiempo se puede resumir en tres ideas principales: oración, arrepentimiento y amor por los demás y que es la eucaristía la que nos une como hermanos en la fe y el amor.
Esta fecha marca el inicio de este periodo de luto y reflexión que implican las vísperas de los Días Santos que además dan paso a la Pascua, que conmemora el paso del pueblo judío de Egipto, a la libertad.



