Mañana se inaugura el Festival Internacional del Globo (FIG) y como suele ocurrir año con año, el cielo será el escenario principal durante los próximos días. Lo cierto es que, aunque el cielo luzca hermoso y colorido, en la tierra hay muchas necesidades de la gente de León.
Uno de los lugares aledaños al Parque Metropolitano es el Parque La Sardaneta, que atraviesa varias colonias, como Los Castillos, Cañón de la India, Nuevo León, Castillo Azul, Lomas de Guadalupe, Lomita y la comunidad de Ibarrilla. A partir del viernes, muchos de sus habitantes subirán a las azoteas y contemplarán los globos.
La Sardaneta empezó como un proyecto que iba a dignificar la zona, pero con el paso del tiempo fue en decadencia: los vándalos destrozaron los barandales y pintaron sus muros. Además, en el lugar los asaltos son cuestión de todos los días. Lo que pretendía ser un parque lineal, se convirtió en un sitio propicio para la delincuencia.
Rosario Ibarra, vecina de Cañón de la India, explica que la Sardaneta no duró mucho desde su inauguración: “era un parque que lo tenía todo, pero los rateros lo fueron desmantelando hasta dejarlo horrible. Se roban todo y casi siempre están en las noches merodeando”.
Aunque muchas personas disfrutarán del Festival Internacional del Globo, para quienes viven en el polígono urbano que rodea el Parque La Sardaneta, es muy difícil (y en algunos casos, hasta privativo) pagar el boleto de acceso. Uno de esos casos es el de Josué Ramírez, quien vive del comercio informal. Lo explica en sus propias palabras:
“Soy padre de dos hijos y pagar la entrada, para mí, es imposible, más que desde 2020 no tengo una chamba formal, saco de diferentes trabajitos que voy haciendo. En un día del FIG me gasto lo que gano trabajando”.
Pese a todo, el Festival Internacional del Globo empieza con bombos, patillos… y muchos aerostatos.
TIANGUIS
En el Parque La Sardaneta se pone un tianguis todos los días, pues los comerciantes aprovechan que en la zona se encuentra un local de LICONSA. Es hasta las 11:00 de la mañana cuando las ventas terminan y los vendedores optan por retirarse. A diferencia de muchos vendedores que ‘hacen su agosto’ en cuanto a ventas, en ese lugar no es así.
Bertha Méndez, quien se dedica a la venta de cremas para el cuidado personal, es una de las muchas personas que radica en el polígono de La Sardaneta. “Aunque a muchas personas les va muy bien en ventas, en este tianguis no siempre es así… al contrario: se nos bajan, porque la gente se va al otro lado, más cerca de Los Castillos. Aquí le hacemos como podemos”.
Otro testimonio es el de María Ávila, quien se dedica a la venta de ropa de segunda mano: “Los globos y la gente se van para el lado opuesto. No suele haber buenas ventas. Además, aunque nosotros estamos aquí diario, solo es hasta las 11:00. Alzamos los puestos como podemos”.
Ernesto N., quien vende juguetes y figuras de acción de segunda mano y radica en Cañón de la India, es otra de las muchas personas que se dedica al comercio informal, y tiene la esperanza de que las ventas mejoren aunque sea un poco.
Como suele ocurrir año con año, algunos de los globos aterrizarán en La Sardaneta, tripulados por entusiastas pilotos que arrojen dulces a los niños del lugar.




