Parte 1
Las perspectivas económicas de México continúan deteriorándose. El INEGI acaba de publicar los datos del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del mes de diciembre de 2021 y éstos apuntan a que la economía nacional volvió a caer en dicho mes. Se estima que entre diciembre de 2020 y el mismo mes de 2021, la actividad económica cayó -0.2%, producto de que si bien las actividades industriales crecieron 0.4%, el comercio y servicios retrocedieron -1.3%. Con estos datos preliminares, lo más probable es que el Producto Interno Bruto (PIB) de México haya retrocedido -0.2% anualizado en el cuarto trimestre de 2021 y que entonces el resultado de todo el 2021 sea de un aumento del PIB de apenas 4.6%, lejos de la meta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de un crecimiento de 6.3 por ciento.
En materia de la evolución de las industrias manufactureras, tenemos que en el acumulado al mes de noviembre de 2021, comparado con los mismos meses de 2019, el valor de la producción ya se recuperó en términos reales. De hecho ya hay 13 actividades manufactureras que presentan un valor de producción superior al que tenían en 2019, pero quedan 8 actividades muy dañadas que no se han podido recuperar. Las actividades manufactureras más rezagadas en su recuperación son (en paréntesis se indica el porcentaje de caída respecto a 2019): Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-8.5%); Fabricación de equipo de transporte (-13.5%); Fabricación de prendas de vestir (-21.2%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-21.2%); y Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-26.2%).
Todos estos datos, y muchos otros más, confirman las dificultades por las que atraviesa el proceso de recuperación económica; son muy importantes, pero en esta ocasión (a solicitud de varios de mis lectores) prefiero no abordar la problemática macroeconómica sino enfocarme en cosas positivas y que puedan servir para la toma de decisiones de en los negocios.
Es así que en esta ocasión planteo algunas oportunidades de negocio en función de un artículo editorial de Ann-Marie Alcántara, publicado en el Wall Street Journal el pasado 17 de enero, y titulado “Diez tendencias que darán forma a la forma en que compramos, comemos y vivimos este año”. Si bien el artículo está enfocado en el consumidor norteamericano y europeo, me parece que hay cosas muy rescatables que aplican en el caso de amplios segmentos de consumidores mexicanos o latinoamericanos, y por eso me parece pertinente presentar los puntos más relevantes.
En el escrito de Ann-Marie Alcántara, plantea que en 2021 debemos prepararnos para un nuevo tipo de mesura por parte de los consumidores, a medida que muchos cambian sus hábitos de consumo comprando más artículos de segunda mano y se van solucionando los problemas de la cadena de suministro.
La autora toma como referencia el informe anual de tendencias de la firma de investigación de mercado Euromonitor International, mismo que indica que se espera que este año los consumidores se vuelvan más moderados y sean más conscientes de sus comportamientos de gasto, buscando alternativas para comprar productos de formas menos tradicionales. Se pronostica lo que los consumidores valoran cada vez más y cómo las empresas deben adaptarse a esos comportamientos. Este año, los consumidores cambiarán sus gastos de manera sutil e incluso experimentarán con el metaverso.
Alison Angus, jefa de investigación de estilos de vida en Euromonitor dijo “Vemos que la clase media está en un periodo de reset y piensa más sus gastos, pero vemos que esto va mucho más allá: todo mundo es mucho más moderado”.
A continuación se presentan las 10 tendencias de consumo de Euromonitor para 2022:
- Soluciones alternativas de la cadena de suministro
La escasez de productos y las interrupciones en las cadenas de abastecimiento de insumos y productos terminados, han provocado que los consumidores utilicen servicios de suscripción o comprar productos de segunda mano para encontrar lo que buscan. Las empresas deben adaptarse a los gustos de estas personas ofreciendo alternativas a los artículos. Los sistemas de filas virtuales presentan una oportunidad para que los compradores obtengan un lugar en la fila y esperen recibir un producto. Ofrecer productos en alquiler o reacondicionados es otra oportunidad para fidelizar clientes, al igual que tentarlos con artículos exclusivos o en preventa.
- El cambio climático se convierte en lo más importante
La 26ª conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, también conocida como COP26, hizo que los consumidores pensaran en sus acciones cotidianas en relación con el cambio climático. Las personas buscan reducir el desperdicio de alimentos, reducir el uso de plástico y reciclar más. El 67% de los consumidores encuestados por Euromonitor afirmaron que intentaban hacer algo todos los días para tener un impacto beneficioso en el medio ambiente. El cambio climático y la sustentabilidad son tendencias que continuarán evolucionando desde años anteriores, pero en 2022, los consumidores más jóvenes tendrán un mayor impacto en sus pares, padres y abuelos.
- Las personas mayores optimizan su vida digital
La pandemia obligó a muchas personas a ajustar sus comportamientos, como comprar comestibles en línea por primera vez. Esa tendencia fue especialmente popular entre las personas mayores. Ahora, este grupo de consumidores quiere continuar con su uso digital, y las empresas deben responder en consecuencia ofreciendo capacitación, soporte y fabricando productos que sean fáciles de usar. Para algunas empresas, puede significar hacer que una aplicación (app) o que su sitio web funcione de la misma manera en todos los tipos de dispositivos, como una computadora portátil o un teléfono inteligente.
- Tomar el control de las finanzas
La inestabilidad de la pandemia hizo que muchos consumidores fueran más conscientes de sus finanzas, además de experimentar con inversiones y probar las criptomonedas. Las empresas deben ofrecer formas de educar a los consumidores sobre sus servicios financieros o hacer que los productos sean más accesibles, como reducir el cobro de comisiones.
- Priorizar los valores y objetivos personales
El 34% de las personas en la encuesta de 2021, prefirió gastar dinero en experiencias en lugar de productos, en comparación con el 27% de 2015. Las empresas deben abordar el cambio siendo flexibles a lo que los consumidores quieren, ya sea que éstos estén trabajando o en busca de una nueva oportunidad laboral. “El año pasado, hablábamos de que los consumidores reconsideraran sus prioridades y cómo quieren que sea su vida”, dijo la Sra. Angus. “Este año… en realidad están haciendo los cambios”.
Director General GAEAP*
alejandro@gaeap.com
En Twitter: @alejandrogomezt



