La chispa que encenderá la popular quema de los judas en el Barrio de La Llamarada está comenzando, pues los organizadores ya están pidiendo colectas para el evento del Domingo de Resurrección de este 2017.
Actualmente, es posible ver el primer judas que arderá en los próximos días. Es de color rojo blanco y amarillo, con la leyenda “Judas 2017, 102 años d tradición”. El lugar donde se puede contemplar es en la cervecería de La Llamarada, uno de los lugares más característicos del barrio donde, desde hace un siglo con dos años, se queman las figuras del personaje que traicionó a Jesucristo.
En la cervecería de La Llamarada es posible ver, enmarcados, diferentes recortes de periódico, entre ellos EL HERALDO, mostrando la quema de judas desde hace años, así como las primeras cruces que se levantaron en el histórico barrio leonés.
POPULARIDAD IMPORTANTE
Jaime Cervantes Ojeda, encargado de la cervecería, explica que a 102 años de la quema, la popularidad del evento es importantísima para la gente de León e incluso, de otros municipios y ciudades. La fama ha crecido con el paso de los años y da para mucho más.
“En un principio se quemaban poquitos: dos, tres o cinco como máximo, pero ahora ya son diez y hasta quince”, recuerda Jaime, respecto al aumento de figuras que año con año se prenden y explotan entre música y aplausos de vecinos y visitantes.
Todo se hace gracias a la colaboración de los vecinos y el trabajo en equipo: los camioneros, conductores y transeúntes que pasan siempre donan para que los judas sean construidos. Este año habrá música de viento sin costo alguno para los visitantes.
ARRIBARÁN MÁS
Apenas se puede admirar el primer judas, pero con el paso de los siguientes días traerán los demás. Posiblemente se vuelva a quemar la imagen de Donald Trump. El año pasado era empresario y candidato a la presidencia, y este año que es ya comandante en jefe de los Estados Unidos de América, es factible que se repita.
Lo que sí es un hecho, es que se quemará una cruz en honor a todos los fallecidos de la colonia.
Muchos de los organizadores, cuando salen de su trabajo, se dedican buena parte de la tarde a reunir dinero para la manufactura de los judas.



