Ante los momentos oscuros, difíciles de pandemia y crisis que vivimos en la sociedad, debemos buscar la luz interior que es la fe y la esperanza en Dios, no solo ver y valorar lo material, el dinero, las cosas que producimos, afirmó el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras.
En la misa dominical en Catedral, motivó a los fieles para que el llamado de Cristo no se quede en un clamor en el desierto interior de los corazones de cada católico, como sucedió a Juan el Bautista que muchos no le hicieron caso de la llegada del mesías, el redentor del mundo.
Cuando se pierde la fe y la esperanza en Dios, mucha gente en la sociedad se va por las ideologías, hay mucha charlatanería, pero hay que tener muy en cuenta que las fuentes de la sabiduría son la espiritualidad y la educación, dijo.
Hoy, este domingo, se le llama de la alegría, debemos dar gracias a Dios para que fortalezca nuestra fe y demos testimonio de la luz que es Jesucristo, invitó a los fieles.
La luz interior, se llama fe, es la luz que nos puede hacer distinguir lo que es el bien y el mal, solo esta luz nos puede dar la capacidad de ver y darle el verdadero sentido al tiempo, a la vida, a la familia, a la sociedad, a nuestra propia historia, indicó.
Precisó que no debe existir contradicción entre la fe y la ciencia, la fe sin la ciencia es ciega, la ciencia sin la fe camina manca.



