El nuevo etiquetado de productos ultra procesados en México es una muy buena medida para la salud pública.
Pero hace falta que se acompañe de una campaña nacional permanente e integral sobre educación alimenticia en donde se incluya a odontólogos, médicos, nutriólogos, psicólogos y profesionales de actividad física.
Así lo analizó la profesional de nutrición Ana Olivia Caballero Lambert, quien declaró que dicha campaña debería fundamentarse en la educación y no en la prohibición.
“No tiene ningún caso que pongas una etiqueta en unas frituras si los tacos grasoso forman parte de tu consumo familiar 2 ó 3 veces a la semana y eso no tiene ninguna etiqueta”.
Esta medida no es una estrategia aislada debido a que en México y en Guanajuato existen acciones para la educación, el tratamiento y prevención de obesidad y sobrepeso, sin embargo hace falta una unificación o integración de todos los sectores para lograr un mayor impacto.
La especialista en nutrición explicó que el sodio está en muchos alimentos dulces y salados, y generan efectos nocivos sobre la presión arterial y los riñones. Esto incrementa los riesgos de enfermedades cardiovasculares.
El exceso de azúcar tiene efectos en muchos sentidos: Incrementa el peso, genera obesidad y causa caries. Además produce acidez, genera problemas gastrointestinales cuando hay colitis nerviosa, y aumenta el riesgo de padecer algún tipo de cáncer.




