Los disturbios raciales a raíz del caso George Floyd, en el que un hombre afroamericano fue asesinado después de que un policía se arrodillara sobre su cuello, han arrancado millones de comentarios sobre racismo y violencia. Para los jóvenes internautas pareciera algo nuevo, pero desafortunadamente no es así. En Estados Unidos el problema de los disturbios a raíz de la agresión a un afroamericano es tan antiguo como la fundación de ese país.
Tan solo basta evocar tres de muchos casos.
EL VERANO ROJO: 1919
A principios de julio, en Chicago, un muchacho de 17 años llamado Eugene Williams decidió meterse a nadar a una playa que era solo para blancos, pues en ese entonces se dividían de acuerdo a la raza. De súbito, alguien le arrojó una piedra en la cabeza y el golpe hizo que se ahogara. La policía no hizo absolutamente nada, lo que arrancó el odio de todos los afroamericanos en Estados Unidos, que comenzaban a poblar todo el país.
Omaha y Chicago fueron los dos epicentros de los disturbios, que duraron todo julio y agosto. Uno de los casos más siniestros fue el de Will Brown, un hombre que fue torturado y quemado vivo por un grupo de blancos, mientras ellos posaban alegremente para la foto. Los disturbios hubieran durado de manera infinita, hasta que intervino el ejército y ayudo a las personas de color, aunque muy a regañadientes. A este episodio se le conoció como “El Verano Rojo”
EL LEVANTAMIENTO DE SEMANA SANTA: 1968
El 4 de abril de 1968 James Earl Ray asesinó a Marin Luther King, quien llevaba toda una vida luchando por los derechos de las personas de color.
La situación arrancó toda la ira contenida de la gente a la que King defendía, comenzando otro de los episodios de disturbios raciales más espantosos en la historia del siglo XX.
Debido a que ocurrió del 4 de abril al 27 de mayo, se le conoce como “Holy week uprising” y fue de los peores, pues las minorías no toleraron el asesinato de su portavoz y salvador.
Washington fue una de las ciudades más destrozadas. Para identificar a los afroamericanos o blancos que tenían empatía con el movimiento, se escribía en las casas “hermano del alma”. Quienes no tenían esas tres palabras, más les valía hacerse la idea de perder su patrimonio.
La numeralia fue de miedo: alrededor de 100 ciudades murieron más de 40 personas y humo 2 mil 500 heridos, además de 15 mil arrestos.
EL CASO RODNEY KING: 1992
Muy similar al de Floyd, es el caso del afroamericano Rodney King, quien una noche de 1991 fue detenido por unos policías cuando viajaba por exceso de velocidad en Los Ángeles, California. Lo apalearon sin piedad mientras alguien grababa toda la escena. Pese a la clarísima evidencia, los uniformados fueron liberados… esto desencadenaría el peor conflicto racial en la historia de Los Ángeles.
Hubo destrozos, vandalismo, incendios, asesinatos. Un total de 58 muertes y 2 mil heridos. Incluso Rodney apareció en televisión suplicando, al borde del llanto: “¿No podemos llevarnos todos bien?”
El caso de Rodney es recordado no solo en la historia, sino en videojuegos como “Grand theft auto: San Andreas” y la extraordinaria novela “Todos involucrados: Los seis días que incendiaron Los Ángeles” de Ryan Gattis cuyo título es perfecto, pues el racismo y la discriminación, sin duda a todos nos compete.
SIGUIENTE ENTREGA: Las revueltas de Zoot Suit, los chicanos también lo padecieron




