A tres meses del inicio de la pandemia en China, el mundo no logra ponerse de acuerdo en cómo hacer frente a la pandemia ocasionada por el coronavirus, que ha dejado a más de 103 mil muertos y una recesión económica que suma a decenas de millones de desempleados en todo el mundo, de la cual muchos analistas pronostican que países como México vivirán una depresión de por lo menos 2 años.
Los epidemiólogos siguen asesorando a los gobiernos de que lo mejor para luchar contra la enfermedad del coronavirus es guardar reposo en casa por lo menos 14 días, sin embargo, las ambiciones de los políticos y su incapacidad se ven reflejadas ante el encierro que en China suma 80 días y no logran abrirse nuevamente al mundo económico.
Europa ya pasó los 40 días de cuarentena y la desesperación de sus líderes es evidente ante el número de muertos que los deja mal parados ante sus electores por no haber tomado las medidas necesarias, y ahora sigue la crisis económica que les va a costar varios puntos del su Producto Interno Bruto en este 2020 y que no se ve claro que haya una recuperación económica en el 2021, pues el motor turístico quedó prácticamente desarticulado mientras no exista una vacuna o una cura para atender a los enfermos.
En Estados Unidos, nuevo epicentro de la pandemia mundial, el presidente Donald Trump desea desesperadamente abrir la economía y reactivar la aviación, el turismo, el comercio y la maquila de autos, sin embargo, al ver que en Semana Santa murieron 10 mil personas de los 20 mil fallecimientos que suman hasta el momento, se vio obligado a retroceder en su desesperación.
Epidemiólogos como Alejandro Macías, quien llevó la batuta en la epidemia de influenza porcina en 2009 en México, sigue exigiendo a los gobiernos de todo México que mantengan la cuarentena por fases para no congestionar los hospitales y el Sistema de Salud Pública de México, pues se corre el riesgo de caer en una crisis más aguda que en Italia, España y Estados Unidos, donde suman casi 20 mil muertos cada nación.
Macías, egresado de la Universidad de Guanajuato, señaló que México y las naciones pobres deben de comprar tiempo con la cuarentena y esperar a que las naciones de primer mundo logren crear ya sea la vacuna o un medicamento efectivo para controlar las muertes.
El reconocido epidemiólogo guanajuatense añade que lo mejor para enfrentar al coronavirus es la serenidad, “tenemos que aceptar el problema y resolverlo con ecuanimidad como adultos, la gran mayoría de los enfermos no va a tener un problema serio, hay que recordar la fórmula del (80-15-5), el 80% ni lo van a sentir, el 15% pueden solicitar hospitalización, algo de oxígeno, pero van a volver a sus casas a convalecer, pero el 5% pueden tener un problema grave”.
“Vayamos tomando el problema con serenidad, hagamos lo que nos dice la autoridad en salud, debemos quedarnos en casa, mantenernos en buenas condiciones físicas, hacer ejercicio, dejar las adicciones como dejar de fumar, bajarle al alcohol, tenemos que estar en las mejores condiciones físicas posibles, tenemos que asumir que es muy probable que vamos a enfermar, y que tenemos responsabilidades individuales y grupales, vamos a entrarle al problema todos porque lo tenemos, no podemos esquivarlo, y entre todos lo tenemos que resolver”, dijo en Bloomberg.
Mientras los empresarios se desesperan al ver sus capitales desplomarse y exigen a los gobiernos el endeudamiento del pueblo para rescatar al mismo pueblo de la crisis económica, la cual para los economistas mexicanos ya estamos en recesión y hay voces que ante la inactividad de la federación, el país caerá en una deflación, de la cual no saldrá la nación en por lo menos 5 años.



