miércoles, septiembre 2, 2026
InicioColumnasFRONTERAS y CORONAVIRUS

FRONTERAS y CORONAVIRUS

Solo podemos ser espectadores ante el maremágnum de sucesos del día a día en nuestro planeta que traspasan fronteras.

Como habitantes de este país, contribuimos en forma personal con nuestra actividad, de la forma que sea, en este universo de acciones. Hasta los que no hacen, absolutamente nada, provocan repercusiones.

No estamos exentos de formar parte del intrincado tablero de ajedrez de las relaciones personales, públicas, sociales, nacionales e internacionales ya que con ellas podemos hacer contacto globalmente. Así es. Conectarnos con cualquier persona del planeta a través de una cadena de conocidos que, no tiene más de cinco intermediarios. El concepto lo describio Frigyes Karinthy en su cuento Chains y se conoce como “seis grados de separación”. Es la idea de que podemos hacer contacto con cualquier persona del planeta con  nuestras relaciones.

No hay fronteras, aunque sí demarcaciones geográficas que limitan los accesos a diferentes países. Aparentes barreras físicas como lo son el famosísimo muro entre México y Estados Unidos. No es el único. Los hay en Belfast (Irlanda), Israel, Irak, Uzbekistán, India y Pakistán, Chipre, Corea del Norte y Sur, etc.

Estas barreras son, por así decirlo, una forma para evitar el paso de personas, vehículos, comercio, etc.

A pesar de ello los seres humanos las consideramos retos y como las leyes en México, se hicieron para quebrantarlas.

Queramos o no estas murallas físicas son como las membranas de las células semi-permeables, ya que permiten el paso de ideas, conocimientos, modas, pensamientos, noticias y por supuesto enfermedades, tal vez, en forma “selectiva”.

Así, saltan, pasan por debajo, por arriba, en medio, con o sin permiso, por túneles o escaleras. El ingenio y la inspiración de los seres humanos son ilimitados. También las necesidades, la pobreza y la violencia, causas que detonan el que se decida traspasar esas fronteras. Las caravanas de migrantes atraviesan los límites establecidos para cada país en forma constante, organizados por esas carestías. Limitaciones a su seguridad y necesidades básicas que encuentran en los lugares de origen.

-Eso es lo que creemos.

Detrás de ello está la mente maquiavélica de otros seres humanos con más recursos y fines estratégicos. Cada una de esas personas que deciden dejar su país no lo hacen sin recursos o un plan. Efectivamente, requieren de apoyos económicos. Lo mismo que las marchas y protestas.

O, mi estimado lector, ¿haría usted una marcha sin un plan  ni recursos para ver hasta dónde aguanta el cuerpo?

Como dice mi nieta. ¡Claro que no!

Ya se vieron los resultados en las movilizaciones masivas de migrantes, o las marchas de protesta que, en algún tiempo, el que ahora ocupa el pináculo gubernamental de México, organizó.

Requieren, como en una orquesta, de un director o responsable para que logren su cometido.

No es al clásico  “ahí se va”, mexicano. Los recursos deben estar encaminados a que el objetivo sea alcanzado.

En estos días se acercan migrantes. Por otro lado una marcha que culminará en el Zócalo de la Ciudad de México, organizada por Javier Sicilia, Julian LeBarón y Alberto Athié.

¿Casualidades?

En el azar todo es probable, pero los momios en las apuestas no están sujetos al albur de las improvisaciones. Un buen actuario establece sus estrategias.

En México hay muchos procesos que están aconteciendo con esto de la 4T (Cuarta Transformación), la mayoría de ellos sin aparentes pies ni cabeza. Detonan mucha atención, por lo que, como los prestidigitadores o magos es necesario crear una distracción para que lo que hace la mano no sea captada por el ojo de la conciencia humana.

El ambiente internacional tampoco tiene buena pinta. Tensiones importantes entre China y Estados Unidos y su “Acuerdo Comercial, fase uno”. El acuerdo no resuelve la tendencia al fuerte nacionalismo chino. Para variar, también, el Tío Sam, continúa teniendo conflictos con Irak, Irán y el Estado Islámico.

El juicio (impeachment) contra el presidente Donald Trump, es un escenario que crea distracción.

Y por si fuera poco, ahora los chinos informan sobre una infección ocasionada por el “coronavirus”, que aunque endémico, es decir presente en todo el mundo (resfriado común), tuvo una mutación que lo hace más peligroso.

Semejante a la pandemia en el 2009 con el virus H1N1 (influenza) con una mortalidad de 12,469 personas al año.

Para este coronavirus no hay tratamiento ni vacuna, por ahora. Crea un momento tenso mundial que distrae la mente de todos los seres humanos ocasionando pánico, pues con la ayuda de Hollywood y sus películas, favorecen el miedo mediático.

Un paréntesis, para mencionar que las enfermedades cardiovasculares por sí solas tiene una mortalidad mundial anual de 20 millones de personas, y por diabetes 1.5 millones. Y no le hacemos tanta publicidad.

No quiero decir que  hagamos caso omiso a las autoridades sanitarias en cuanto a prevención por una posible pandemia vírica y sus consecuencias, ni minimizar las repercusiones que puede causar este y otros virus. Debemos estar preparados y pendientes, sin embargo, establecerlo en un marco de referencia y contexto adecuados y tomar las indicaciones pertinentes para evitar el contagio, como la vacunación.

También debemos filtrar con un pensamiento crítico los acontecimientos que de alguna forma manipulan nuestra mente.

Las fronteras en cualquiera de sus formas son traspasables, sin embargo, las mentales tienen un grado de dificultad mucho mayor.

Todo depende del cristal con que se mire.

¡Hasta la próxima!

RELATED ARTICLES

EL HACKER ADOLESCENTE

AHORA, SOBRE LA DOBLE NACIONALIDAD

Día del Adulto Mayor 28 de Agosto

- Advertisment -

Most Popular

Finaliza gira de Maratón León

IMSS León domina el Master de Natación

‘El Pony’ galopó en León

Abejas busca trascender en la Copa Value 2026