
Francisco ‘Paquín’ Estrada, siempre será recordado como un hombre que le dio mucho al beisbol mexicano, pues se caracterizó por ser todo entrega y ganar títulos en equipos de la Liga Mexicana, de la Liga del Pacífico y de la Serie del Caribe.
Hizo campeones a los Bravos de León en 1990, pero ganó títulos con otros equipos y dos en la Serie del Caribe con los Tomateros de Culiacán.
El ingeniero Pedro Medina Hurtado, dueño de aquel equipo y titular de la Liga León, señaló que “como jugador fue bueno y como mánager, fue todavía mejor”.
“El ‘Paquín’ fue una persona legal, recia, muy disciplinado, no era vicioso, un hombre íntegro, honesto y con una capacidad para dirigir extraordinaria”, recuerda.
Lo compara con mánagers de la talla del ‘Cananea’ Reyes, ‘Zacatillo’ Guerrero y ‘Memo’ Garibay; “todos jugaron con nosotros”.
Comentó que de la Liga Mayor del Centro salieron grandes jugadores como ‘Cananea’ Reyes y otros que fueron a Ligas Mayores como el ‘Metralleta’ Ramírez, ‘Rocky’ Valdez y Esteban Loaiza.
INICIARON COMO CACHORROS
Desde antaño, Medina era el máximo impulsor del beisbol en León, “en aquel entonces le preguntaron a Domingo Santana quién era la persona que le gustaba el beisbol aquí y él dijo: Pedro Medina”.
“Santana dirigió algunos equipos míos como el de 1968 donde estuvieron ‘Panchillo’ Ramírez, Alonso y Humberto García, Rendón, Zazueta, ‘Búfalo’ Coronado. Ese equipo jugó en la Liga del Bajío y estábamos de socios Rogelio Villalobos, Rocha, Garnica y Víctor Torres Solano”.
Los Cachorros vinieron en 1979, era la franquicia de los Alijadores de Tampico que encabezaba Benjamín ‘Papelero’ Valenzuela, “estaban Mario Rey, ‘Cañonero’ López y Héctor Espino, la leyenda del beisbol mexicano. El gerente era Mario Saldaña, pero solo duró un año porque vino la huelga de la Asociación Nacional de Beisbolistas y desapareció”. Durante la huelga, se formó Lechugueros que jugó el Torneo de la Anabe.
Y EN 1982 LLEGÓ BRAVOS
Bravos llegó en 1982 y se integró con peloteros de los Broncos de Reynosa, Gilberto Blendl, era el presidente y Oscar Reynalds su socio, “para entonces yo era director de relaciones públicas”, señala Medina.
Blendl solo duró una temporada y renunció “y yo me permití comprar junto con tres amigos míos el equipo de Bravos de León, yo me quedé con el 75% de las acciones, tenía el control total y era el presidente”.
Aunque en 1988, señala, José Martínez ‘El Papa Lavada’ era el presidente, renunció y se quedó la Cervecería Cuauhtémoc y puso a Juan Filizola, quien posteriormente sería el presidente del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.
“Cuando Bravos fue campeón en 1990, yo era dueño de la franquicia y ‘Paquín’, logró conjuntar el esfuerzo de grandes peloteros para salir campeón”.

En su última etapa, Estrada vino a los Bravos, “al final no lo supieron valorar. Respeto mucho el esfuerzo de Francisco González, dueño absoluto de Multimedios y de los Bravos de León”.
Medina, espera que en 2020 los Bravos puedan llegar lejos, “como aficionados, tenemos la fe y siempre estaremos al pendiente de los Bravos de León”.
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