Actualmente, la temporada de lluvias en León se encuentra en pleno apogeo. Los aguaceros, los encharcamientos y los ríos con agua corriendo ya son cosa de todos los días. Hay zonas en la ciudad donde los ríos y cuerpos de agua están a unos escasos metros de los hogares, y uno de ellos es la colonia San Martín de Porres.
La colonia ubicada cerca del bulevar Miguel de Cervantes tiene un suelo demasiado irregular. Conformado por subidas, bajadas y pendientes, es habitual que algunas personas arrojen basura en la calle y con la llegada de las lluvias los desperdicios se arrastren hasta las coladeras, donde queda estancada y posteriormente, hay encharcamientos e inundaciones.
Junto a la colonia San Martín de Porres se encuentra un área verde rodeada por cuerpos de agua y un río. Allí hay varios hogares, a unos metros del agua. Entre las personas que viven en dicha zona están Liliana Duarte y Jesús Arredondo. Ella recuerda que hace años SAPAL le hizo firmar una carta donde ella reconocía que vivía en una zona de riesgo, y aceptó y lo comprendió. “Desafortunadamente no nos podemos cambiar. ¿Qué más hacemos?”
Hace años, su padre, Jesús Arredondo, colocó un pequeño dique de cemento para así evitar inundaciones. “Ya nos acostumbramos, una se adapta a vivir así”, explica Liliana. “A lo que una nunca se acostumbra es a la gente tirando basura en la calle, porque luego la arrastra toda y se estanca en el río”.
En la calle 2 de junio, la misma donde viven Liliana y su esposo José, está el hogar de Araceli Zambrano. Como muchas personas, ya se ha acostumbrado a la temporada de lluvia lo mejor que le ha sido posible. Vive con su esposo en el límite del área verde en la San Martín de Porres, y sabe que en ocasiones, cuando el nivel de agua es muy alto, ni siquiera puede salir y debe esperar a que baje.



