En los mercados, tienditas, y otros giros de mercado las bolsas de plástico siguen siendo el único medio para entregar o guardar los productos y mercancías en general.
Los cajeros las venden para evitar embolsar en plásticos, sin embargo son pocos los clientes que desean hacer conciencia y dejar de usar las bolsas.
«Está bien pero son pocos los que quieren comprar bolsas de tela y evitar el uso de las de plástico, todavía hace falta mucha conciencia, así como llegan a la casa las tiran a la basura, pero en otros hogares si se reutilizan», indicó Marlene Salas vendedora.
En León a través de una reforma al reglamento de Gestión Ambiental, se pretende prohibir y sancionar el uso de bolsas de plástico en la ciudad.
La propuesta busca preservar el medio ambiente ya que el tipo de material plástico tarda en degradarse cientos de años y ocasiona serios daños al ecosistema local y global.
Además de que una irresponsable disposición de este residuo tanto de parte de los consumidores como de las autoridades o mala recolección de las bolsas de plástico desechables, van a parar a las coladeras, alcantarillados y drenaje ocasionando encharcamientos e inundaciones en zonas de la ciudad.
La situación es que las bolsas de plástico llegan al relleno sanitario con el riesgo de contaminar los mantos freáticos, de ahí la prohibición.



