El recorte que ha aplicado el Gobierno Federal al presupuesto dirigido a las estancias infantiles ha comenzado a dar las primeras señales de alerta en la capital del estado, al darse el cierre de al menos cinco de las dieciocho estancias infantiles que se encontraban registradas y reguladas bajo el programa que la extinta Sedesol destinaba a las mismas.
Con ello, al menos 180 menores fueron dados de baja, expresó Eréndira Toledo, directora de la estancia infantil «Garritas», quien aseguró que de seguir la situación el número podría ascender a 600 niños, más 100 personas desempleadas que actualmente laboran en las estancias.
Quebrados
«Muchas compañeras cerraron a pesar de que el presidente de la República dijo que ellos no iban a cerrar estancias infantiles… Pues no ellos… nos obligan a hacerlo al quebrarnos económicamente; una vez quebradas pues te ves en la necesidad de cerrar porque los gastos son muchísimos.
“Nosotros de entrada tenemos al personal completo y haciendo una evaluación con otras compañeras de la ciudad de Guanajuato se ha dado de baja aproximadamente el 30% de los niños que acudían a las estancias infantiles, estamos hablando de por lo menos, hasta donde yo me quedé, de 180 menores dados de baja de las estancias infantiles en la ciudad de Guanajuato».
Señaló que incluso existen casos en que algunas estancias han tenido que recurrir a vender material que utilizan para su labor diaria ante la falta del recurso necesario para poder seguir operando.
Rematan material
«Algunas compañeras ya se vieron en la necesidad de rematar el material que tenían para solventar gastos y cerrarle la puerta a los niños, la federación otorgaba un apoyo de 950 pesos por niño y a los niños con discapacidad hay que completar el pago”, expresó.
Señaló que incluso un punto que preocupa sobremanera al respecto es que con el cierre de las estancias que se encontraban afiliadas al programa de Prospera y recibían dicho recurso federal, los más afectados serán los menores quienes quedarán a su suerte prácticamente debido a que en su mayoría sus madres trabajan.
Además, aseguró que “contamos con dictámenes que avalan que el entorno del inmueble es seguro y que contamos con las características que son óptimas para el cuidado y el desarrollo de los menores”.
Podrían ser más
“Es verdaderamente grave que se cierren centros que le permitan el acceso a estas madres, y lo que va a pasar es que los niños regresen a la tablet, al celular, en el mejor de los casos; porque en el peor, quedarán expuestos», aseguró.
La educadora comentó que de no encontrarse una pronta manera de mejorar el panorama para las estancias legalmente establecidas en la capital, serían al menos 600 menores los que se quedarían sin dichos cuidados, así como 100 personas sin empleo.
«De las instancias infantiles que hay en Guanajuato somos 18 las que estamos afiliadas al programa, el número exacto no lo tengo, pero entre la que más tiene y la que menos tiene, estamos hablando de un promedio de 600 (niños); y 100 personas se quedarían sin empleo», concluyó.




