Un fenómeno cultural
Desde los sesenta a la actualidad, la lucha libre fue un verdadero éxito, un fenómeno cultural en todo el país.
Nombres como El Santo, Octagón o Blue Demon, marcaron varias generaciones.
Sin embargo, en León ya no tiene la fuerza y el impacto que tuvo en su momento. Poco a poco se convierte en un muerto viviente, como los que combatía el Enmascarado de Plata.
Para luchadores contemporáneos, como es el caso de Viper, la lucha libre es el segundo deporte con más tradición en la Capital del Calzado, siendo el primero, obviamente, el futbol soccer.
De manera formal, la lucha libre llega a León durante la década de 1940. Cosme Vera, un destacado empresario hotelero, fue el primero que la promovió. Como en gran parte de México, fue recibida con gusto.
Fue en el Barrio de Santiago donde los Vera construyeron la Arena Isabel, en el Barrio de Santiago. Durante los años cincuenta y sesenta, gozó de gran popularidad, pues fue cuando comenzaron a proyectarse las películas del Santo, y se encontraba al lado un cine con el mismo nombre.
La Arena Isabel en su momento fue toda una meca del espectáculo leones: En cuanto al box, pelearon ‘El Alacrán’ Torres y ‘Púas’ Olivares. En Basketball jugaron los Lechugueros, y en lucha libre a todos los grandes íconos, como Blue Demon o Rayo de Jalisco.
El set también recibió, nada menos, que a Enrique Alonso, “Cachirulo”.
Hoy en día, de la Arena Isabel solo queda un estacionamiento ubicado en la calle Artes. En su momento albergó a auténticos símbolos, como Black Shadow.
BLACK SHADOW
Bobby Lee es sin duda uno de los luchadores más emblemáticos de León, pero hubo otro que destacó.
Existe incluso un artículo dedicado a él en la revista “Tiempos”, dirigida por Arturo Navarro, cronista de la ciudad.
El texto se titula: “El gladiador considerado padre de la lucha libre aérea”.
Su nombre real era Alejandro Cruz Ortiz y nació en mayo de 1921 en la calle Aquiles Serdán.
Como muchos leoneses, se dedicó a ser obrero de calzado, pero el deporte le interesaría más, ganando competencias de natación, futbol, y sobre todo, la lucha libre, que practicó a escondidas de su madre porque a ella no le gustaba dicho deporte. Pero él se mantuvo firme y creó una carrera.
Con el paso de los años se consolidó, convirtiéndose en uno de los más acérrimos enemigos del Santo, creó incluso una llave que se le conocería como “La Leonesa”.
BOBBY LEE
Bobby Lee fue otro de los grandes luchadores leoneses.
“Para mí fue un orgullo ser leonés y ser quien le ganó el campeonato al Santo, estuve a punto de quitarle la máscara, pero por una falla del réferi me descalificaron y por eso perdí mi máscara”, recuerda Bobby, cuyo nombre real es Carlos Alvarado.
Bobby Lee recuerda que en su momento la lucha libre leonesa empezó en la Arena Libertad, en la Justo Sierra, y luego la pasaron a la Arena Isabel. Sin embargo, actualmente la lucha libre no tiene la misma fuerza:
“Ha habido un retroceso en la lucha libre. Se han perdido las llaves y contrallaves. Hoy en día son luchas que de espectaculares no tienen nada. Hay más un pensamiento de destrucción, cuando la lucha libre es como el baile: ¡Es un arte!”
Bobby Lee denuncia que actualmente, no hay apoyo para las nuevas generaciones, ni espacios ni suficientes escuelas, por lo que se debe promover.
“Le pido al Presidente Municipal apoyo, para que los muchachos no se dediquen a esto como deporte, sino como profesión. Eso es lo que yo quiero, porque no hay lucha libre, está muerta”, concluye Carlos ‘Bobby Lee’.




