Pega duro recesión económica
Las ventas de marroquinería, chamarras, bolsas, cintos y carteras, cayeron a su nivel más bajo de entre 5 y 10% en la Zona Piel, y comenzó en cadena el cierre de comercios y talleres con pérdida de miles de empleos, por recesión económica que ocasiona el desabasto de gasolina.
La fabricante y comerciante de chamarras de piel Celia Merino Torres, expuso “estamos en el nivel más bajo de ventas como nunca en la historia de la Zona Piel, apenas al 5 % y fin de semana a veces al 10 %, debido a que no vienen clientes foráneos a comprar de manera directa en los comercios, por el desabasto de gasolina”.
Dijo que a este problema se agrega el terrorismo de fiscalización municipal que levanta infracciones por colocar en la pared muestras de chamarras.
“No cesa de levantar multas improcedentes porque no se bloquea el paso de peatones, “ya nos trae a muchos comerciantes establecidos”, dijo.
Los pedidos de compradores de la Ciudad de México, de los estados de Querétaro, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Estado de México, se desplomaron entre el 20 y 30% por la falta de gasolina.
Los envíos por paquetería cayeron, indicó el presidente de la Asociación de Plazas Comerciales de la Zona Piel (Cezcal), Francisco Romo.
En consecuencia cierran los comercios en las plazas, al menos un 20% de los 4 mil que existen y se pierden más de 2 mil empleos y se realizan recortes de 50% de personal, si en promedio cada negocio tiene entre dos a tres empleados, se despide a uno o dos, refirió.
“Lo peor es el impacto en cadena que repercute con el cierre de más de la mitad de los 2 mil 500 talleres familiares de marroquinería que existen, porque no hay pedidos, no pueden subsistir, dejan de producción y se pierden miles de empleos, si en cada uno trabajan de 6 a 10 personas, ¿qué van a hacer?, ¿a dónde se van?”, expuso Francisco Romo.
SE VAN A LA CALLE
Muchos de los trabajadores y comerciantes desempleados se van a la economía informal a la calle, a tratar de vender lo que pueden comida, tamales, cacharas, pero el problema es a quién, si no vienen clientes de otras ciudades del país a León, señaló.
Un ejemplo, en la Plaza del Calzar y Vestir, una de las más acreditadas en marroquinería, ya cerraron 23 de los 150 locales y muchos otros hacen paros técnicos, no trabajan dos o tres días a la semana, expuso el directivo Antonio Escobedo.
“A las pequeñas tenerías les repercute y golpea las bajas ventas en la Zona Piel, no hay pedidos de piel en los talleres de marroquinería, nos lleva a todos en la cadena productiva, hasta pega duro a las peleterías”, estamos al más bajo nivel de pedidos”, expuso el curtidor Salvador Castro.
Urge que se normalice el abasto de gasolina, para que haya movimiento de la economía, comercio, industria, recuperación y generación de empleos, es lo primero que se necesita, expresó Francisco Romo.
Al mismo tiempo que se otorguen los estímulos fiscales, que se perdone el pago de impuestos este mes o el tiempo que tarde la crisis de desabasto de gasolina, que termine el “terrorismo fiscal” de hacienda, que se realice la reforma para el retorno al Régimen del Pequeño Contribuyente, destacó.
Además de que se hagan realidad los apoyos financieros para los micros y pequeños empresarios, “que sí nos la partimos en el trabajo y que siempre hemos dado muestra de ello, a pesar de todas las dificultades”, enfatizó.
“Esperamos pronto soluciones de parte del Gobierno federal, del estatal y municipal, ya que se coordinen y se pongan a trabajar como se necesita, nosotros estamos puestos a colaborar en la parte que nos corresponde como micros y pequeños empresarios”, dijo Francisco Romo.



