Con más de 80 años de tradición, los colores rosa y amarillo de la fruta de horno de la familia de Berta Hernández han estado en todas las fiestas y estómagos de los francorrinconeses.
La receta de la tatarabuela Felipa Rodríguez ha pasado por 4 generaciones para seguir ofreciendo a la venta los coloridos polvorones, las puchas glaseadas, las empanadas y las plumas con precios que van desde los 5 hasta los 10 pesos.
Una de las frutas de horno preferidas es la pucha o corona, hecha de la tradicional pasta tipo hojaldre glaseada de azúcar, preparada en grandes hornos hechos de barro y adobe.
La familia, al día, llega a producir alrededor de 200 piezas de puchas en los enormes hornos de barro con un promedio de 12 horas de trabajo.
Actualmente, el puesto de la tradicional fruta de horno lo atiende la tataranieta Claudia Landeros, acompañada de su madre Berta Hernández, que siguen las tradicionales recetas de la señora Felipa Rodríguez en cada fiesta de los municipios del Rincón.
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