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Hay lugares en el planeta Tierra que tienen historia, magia y gastronomía. México tiene todos esos ingredientes, y dentro de nuestro país existe un lugar con ingredientes de más, es nuestro Guanajuato que contribuye a fortalecer la identidad gastronómica de nuestro país convirtiéndose en un referente que conquista y engalana los paladares más exigentes
El estado de Guanajuato es un crisol de culturas, etnias, paisajes, climatologías, lenguas (autóctonas o implantadas a raíz de la colonización), literaturas.
Las distintas zonas del estado comparten un mismo proceso evolutivo y social y una sola gestación cultural. Lo que nos permite encontrar elementos gastronómicos similares en todo el estado. Como lo son las carnitas, la barbacoa, el pozole, el menudo el membrillate, los elotes asados, las enchiladas los atoles, mole y buñuelos por mencionar algunos.
Las relaciones de la mujer guanajuatense con su historia, con su esencia, nos brinda una oportunidad para percibir los primeros encantos culinarios de las culturas milenarias. Ese elemento femenino que transmite, preserva y da continuidad a la culinaria guanajuatense. Cocineras tradicionales que comparten sus recetas, y muchas de estas de origen prehispánico. Ellas son el vínculo conservador de la cocina de antaño, al mismo tiempo que agentes de su constante perfeccionamiento.
Con un sistema cultural que rebasa los aspectos meramente nutricionales, alimenticios o gastronómicos, ya que está involucrada con la religiosidad, los rituales y las tradiciones milenarias que continúan vigentes hoy. Se considera un ritual el hecho de compartir el alimento como parte de una cultura muy centrada en el valor de la hospitalidad y en saber apreciar lo que se tiene al alcance, por haber sufrido en algún momento la carencia. La comida entendida como núcleo de las tradiciones de un pueblo y hace una experiencia personal y única al ser cauce de sensaciones que nos hace volver a traer a la memoria emociones, recuerdos y experiencias
Hoy se presenta un panorama gastronómico de un siglo que ha implicado cambios trascendentales en el ámbito culinario.
La eterna sonrisa reflejada en el rostro de sus pobladores, el de sus fiestas patronales sus fiestas y que recuerda cada día que es grande, mágico y delicioso, como los platillos.
Cada plato en esta cocina lleva consigo una historia, un sentimiento escondido. Se puede asegurar que nuestra historia se desenvolvió paralela al calor de los fogones, a medida que ha pasado el tiempo han variado las costumbres y los sueños, la historia sigue su curso, pero en cada nueva creación en nuestra cocina sigue existiendo la raíz de nuestros antepasados, ese toque mágico de nuestros indios, ese abanico de especias y sabores de la colonia…
Cocina con una preparación vistosa y sabrosa que trata de sobrevivir al embate de la cocina industrializada.
Cada plato de esta gran cocina lleva consigo una historia, un sentimiento escondido. Se puede asegurar que nuestra historia se desenvolvió paralela al calor de los fogones guanajuatenses, a medida que ha pasado el tiempo han variado las costumbres y los sueños, la historia sigue su curso, pero en cada nueva creación en nuestra cocina sigue existiendo la raíz de nuestros antepasados, ese toque mágico de nuestros indios, ese abanico de especias y sabores de la colonia…
Sus municipios nos dejan ver entre sus etnias, sus lomeríos y sus pequeños poblados llenos de luz y de color la otra cara del Guanajuato desconocido, el estado mágico que se llena de religiosidad y de costumbrismo cuya cocina se escribe con letras doradas y relata UNA DELICIOSA HISTORIA GASTRONOMICA.

Huaraches (tamales) de la comunidad de Presitas

Ingredientes:

1 kg de masa
1 kg de púscua
250 gr de manteca
500 gr de nata
2 cucharaditas de polvos para hornear
Sal al gusto
Salsa de jitomate con chile serrano
Hojas de milpa

Procedimiento:

Se mezcla la masa con la púscua se agrega la manteca y se bate después, se agregan las natas, los polvos de hornear y sal al gusto.
Se van embarrando las hojas remojadas en agua y limpias, se añade la salsa se doblan en tres y se cosen al vapor por 3 horas aproximadamente.

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