Aunque la Basílica Catedral Nuestra Señora de La Luz no ha sido cerrada totalmente en la pandemia, el final de la jornada de sana distancia marcó un incremento en la afluencia de feligreses.
De todas partes de la ciudad, personas visitan la Catedral de León, sobre todo durante el transcurso del día.
Pasan, se persignan, dan gracias, oran y luego se retiran. Algunos más, toman un poco de agua bendita.
Es el proceso de retomar su fe poco a poco, ya que aunque aún no se permiten celebraciones eucarísticas, la gente ‘extrañaba’ ir a expresar un poco de su fe.
Una de ellas es Yolanda Cortés, quien visita la Catedral desde la colonia Los Pinos. Recorre casi 5 kilómetros para agradecer a Nuestra Señora de La Luz. Relata que superó el cáncer, por lo que entiende lo que pasa en medio de complicaciones de salud.
– «Qué Dios te bendiga», dice para despedirse, no sin antes agradecer por unos minutos dentro de Catedral, a la que hace tiempo no visitaba.
Otro visitante es José Rodolfo Olvera. Él va desde San Juan Bosco. Antes de ingresar se quita su gorra. Pasa algunos minutos dentro y sale de nuevo, tomando un poco de agua bendita.
Dice que su visita es también para agradecer, aunque le gusta visitar de manera frecuente el templo.
Unos más van y viene. Otro de ellos es una persona discapacitada que realiza turismo religioso, proveniente de fuera del municipio, y una mujer más, se da una ‘escapadita’ antes de ir al Mercado de La Soledad para realizar sus compras del día.
Cada uno tiene su historia y motivaciones, pero la fe no deja de mostrarse, con la recuperación del tránsito de gente en Catedral, donde eso sí, aunque la mayoría de sus visitantes estos días no usa cubrebocas, sí guardan distancia para inclinarse en oración.




