Los habitantes del Fraccionamiento Guadalupe siempre habían creído que su colonia era tranquila, pero poco a poco el crimen ha ido devorando la calma alrededor del barrio de San Miguel, al grado que muchos de ellos ven cómo asesinan a uno de sus conocidos frente a ellos.
Fue anteayer, alrededor de las 10:00 de la noche, cuando la gente de la calle Titania, esquina con Brillante, llevaban a cabo sus actividades nocturnas de forma habitual, cuando de súbito un sujeto en una motocicleta le disparó Israel.
La tranquilidad se quebró de un instante para otro. Por lo general, en las calles hay abarroterías, venta de antojitos y rentas de computadoras, pero esa noche hubo áreas acordonadas, presencia de ministeriales y a la postre, del ejército mexicano. El sonido de las torretas y las luces azul y rojo de las patrullas iluminaron la noche.
Diana, joven de 23 años, señala: “Somos vecinos de muchísimos años. El que nada debe nada teme, pero nunca falta que podamos salir heridos. Así es como nos sentimos al día siguiente de los hechos”.
“Ayer estábamos muy tranquilos, y de repente se oyeron tres balazos fuertes, supongo que de armas grandes. Todo se tranquilizó hasta después de las once de la noche. Muchos ni siquiera pudimos dormir”, dijo Carlos Arturo Acosta.
¿La petición de la gente? ¿Su sentir? El mismo que el de muchos leoneses:
“Esto que pasa en nuestro barrio son peleas entre grupos y bandas, y obviamente no podemos involucrar a los políticos. ¡Claro que es un hecho que el gobierno debe garantizar la seguridad! Pero también estamos muy conscientes de que la gente va y se busca sus propios problemas. Lo que quisiéramos pedir ahora, en tiempos de elecciones, es que nos cuiden más, que haya más seguridad, porque el delito se ha convertido en el eterno problema de León”.




