Creo en ti
Estamos viviendo este mes que todos le llaman “Mes de la Patria” y se acumulan los festejos. Ya hemos hablado de los niños héroes; ayer se hizo la ceremonia correspondiente, llena de grandes recuerdos y en un ambiente en el que se vive estos tiempos tan significativos, vamos a esperar que mañana 15 en toda la República Mexicana se celebre la ceremonia del grito. Un acto simbólico tradicional, de gran trascendencia y de recuerdos imborrables, pues fue la noche en la que el Sr. Cura Hidalgo, en Dolores Hidalgo, lanzó la arenga enarbolando el estandarte de la Virgen de Guadalupe, declarando la independencia y buscando la soberanía de nuestra patria frente al conquistador
Este grito debe llevar un mensaje de exaltación a nuestra mexicanidad; desafortunadamente se hace en forma desordenada, porque cada presidente Municipal, cada Gobernador y cada autoridad que tiene derecho a hacerlo, enarbola la bandera y dice vivas diferentes y continuamente se equivocan, incluso dicen vivas a algún partido político o algún personaje ligado al gobierno con el que ellos consideran que quedan bien para obtener un favor.
En la Ciudad de México se puede decir que es el grito más formal de todos, ahí en el Palacio Nacional, por primera vez una mujer recibirá los honores y se le entregará a nuestra Presidenta la bandera con su asta y ella adquirirá la responsabilidad de representar a todos los mexicanos y formalmente lanzará el grito enarbolando la bandera y tocará la campana de Dolores, esperemos sea de gran trascendencia y que sirva para exaltar y confirmar los valores patrios.
En la Ciudad de Dolores Hidalgo nuestra gobernadora Libia Denisse García lanzará el Grito de Independencia, recordando aquel grito del Cura Miguel Hidalgo y también la campana nos hará vibrar con su precioso sonido a todos los presentes, habitantes de Guanajuato y de la República. Gracias Gobernadora por este mensaje patrio que estará acompañado por una fiesta popular.
Pero permítame hacer una serie de reflexiones que se me han venido a la mente.
Se dice que entre sus proclamas el Cura Hidalgo abolió la esclavitud y yo me pregunto, ¿en tiempos actuales de verdad hemos abolido la esclavitud?, pues creo que no es así, todavía millones de mexicanos que llevan décadas padeciendo la injusticia y el desprecio de los más poderosos. Los salarios mínimos es una referencia fijada por el gobierno, pero que muchos no respetan y si pagan el mínimo, tampoco con eso se puede vivir dignamente y no pueden alzar la voz los que ahí trabajan por temor a perder el empleo. Esta es una forma de esclavitud lacerante y quizá vivan así la mitad de los mexicanos, porque las cifras se contradicen.
Habló el Cura Hidalgo también de libertad y la libertad en México no se ha podido lograr. La libertad de expresión está muy limitada, porque quien habla o escribe y descubre sobre las bandas criminales o efectúa críticas abiertas a personajes prohibidos, está perdido porque su vida siempre corre peligro. Tampoco tenemos libertad en toda la República de emprender viajes por las carreteras, porque hay asaltos de todo tipo, en la noche, sobre todo.
Afortunadamente nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum y nos costa, está luchando para recuperar la soberanía de México, así como también los gobiernos estatales y municipales, y no han permitido que se viole la soberanía con una intervención extranjera.
Al día siguiente habrá el magno desfile militar, coordinado en forma total por la Secretaría de Defensa Nacional y Marina, y que bueno que se dice defensa, pues en algunos países le dicen ministerio de guerra y aquí no queremos guerras, pero estamos listos solamente a defender. Admiramos a todos los integrantes de los diferentes cuerpos militares de Marina y Colegio Militar que marchan ordenadamente cada año y que esta vez no será una excepción, estamos seguros que el sentido del desfile es para garantizar la defensa y no el ataque a ningún país, pues estamos hartos de guerras inútiles en todo el mundo.
Más bien admiremos que en las grandes tragedias por terremotos, inundaciones y otros fenómenos están siempre presentes con el Plan DNE-III y el correspondiente de Marina, llegando de inmediato a auxiliar a la población civil, alimentar a los que están hambrientos, cuidar las pertenecías contra las bandas de rapiña, a salvar vidas en hospitales propios y también los traslados por tierra y por aire de los heridos hasta los hospitales correspondientes; pero es muy importante que analicemos que cuando los damnificados se sienten dolidos, reciben con agrado y agradecimiento y recobran los deseos de vivir y superarse por el apoyo que tienen de parte de sus heroicos cuerpos militares.
Para terminar, quiero pedirles a todos mis lectores que hagan una cadena de información, encontrando en internet o en cualquier librería, para que lean el poema de Ricardo “El Vate” López Méndez, que empieza “México Creo en ti”, estoy seguro que les va gustar y emocionar grandemente, pues da un mensaje de optimismo y de gran valor patriótico, porque nuestro México es un país grande, fuerte, vigoroso y todos los mexicanos tenemos un gran valor y amamos a nuestra patria.



