Fue vinculado a proceso penal por los delitos de privación de la libertad agravada y por portación de arma de fuego, peor no por tentativa de homicidio calificado, el director de Seguridad Pública municipal de Manuel Doblado, Alejandro Alanís Muñoz, cuya motivación serían problemas sentimentales y rivalidades en el e torno de la corporación en que trabajaban él y las víctimas.
Este martes concluyó la audiencia inicial del procedimiento abierta en su contra, tras que fuera detenido por policías federales el pasado 25 de mayo en el bulevar Timoteo Lozano, cuando transportaba atadas, en una camioneta Chevrolet Cheyene de propiedad municipal y asignada al alcalde de Manuel Doblado, a dos policías femeniles de aquel municipio, Emilia y Azucena, esta última, con quien había sostenido una relación sentimental.
La privación ilegal de la libertad se consumó en la casa de Emilia, en la calle Jerez de Regaliz, de la colonia Real de Jerez, en León, donde Azucena buscaba refugio y donde el jefe policial la buscó.
Una serie de mensajes de voz revelarían conflictos y reclamos que habrían motivado al jefe policial a buscar a Azucena en la casa de Emilia en León.
Allí, las privó de su libertad amagándolas con una pistola, las ató y comenzó a circular en el vehículo con ellas abordo, cuando fue interceptado por agentes federales.
La hipótesis ministerial bastó para que el juez penal declarara vinculado a proceso penal a Alejandro Alanís Muñoz por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada y portación de arma de fuego.
Aunque le fue encontrada el arma de cargo, también portaba la de un escolte del presidente municipal que tenía asignada la camioneta en cuestión.
Sin embargo, el Ministerio Público no logró que el juez vinculara a proceso penal al jefe policial por el delito de tentativa de homicidio calificado. Según lo expuesto por la fiscalía y la defensa, ese delito no se comprobó.



