
Tras la derrota del Club León Femenil ante Tigres la mediocampista Valeria Razo habló de lo que significa ese duro golpe, además de su desempeño individual en este arranque del torneo.
Hay tristeza y lo que se debe cambiar
Razo entiende la tristeza y frustración que existe luego de haber dominado a uno de los equipos contendientes al título y qué es lo que se deberá cambiar de cara los siguientes encuentros: «Nos vamos tristes por esta derrota. Se siente todavía más fuerte porque sabíamos que teníamos a Tigres en donde nosotras queríamos por momentos. Nos vamos con un mal sabor de boca, obviamente, pero ya pasó esto, no se puede revertir y a pensar en el siguiente partido.
Hay que cuidar el orden, tanto defensivamente como ofensivamente. Tratar de cerrar esos espacios en el centro, en las bandas, que todo el equipo sepa que estamos conectadas en el mismo en el mismo canal».
Lo que ha cambiado
Además la jugadora menciona lo que ha cambiado tanto en el nivel colectivo así como en lo personal en donde previo a su llegada prácticamente meditaba sobre su retiro del fútbol: «En este torneo estamos todas unidas, por el mismo canal tanto cuerpo técnico como jugadoras. Sabemos que queremos esa liguilla, estamos trabajando para ello. Y el vestidor está súper bien, tenemos muy bien ambiente y enfocadas, enfocadas en el objetivo. Yo creo que Dios me dio una revancha de mis dos lesiones de cruzado. Ya lo veía lejano volver a regresar al profesional, pero esto es una revancha que Dios me está dando y que yo voy a llegar hasta donde el me diga».
En este momento Valeria Razo es una de las figuras del conjunto femenil ya que lleva dos participaciones de gol en este torneo con un tanto realizado y una asistencia.



