Según el Secretario de Seguridad Pública, de Gobierno del Estado, los casos de elementos de las Fuerzas del Estado que han fallecido en cumplimiento de su deber, han sido completamente cubiertos con los seguros de vida integrados que son de alrededor del millón 600 mil pesos.
Con respecto a los municipios y a las bajas de elementos, que en este año en el Estado suman 54 policías municipales abatidos, comentó que el trabajo va más allá de una Ley y que son los ayuntamientos los que tienen que encargarse de temas como de los sueldos y prestaciones de sus agentes.
“Lo he dicho. A los policías se les debe de tratar de diferente manera porque cuando hacemos el análisis de cuánto debe de ganar un policía municipal, para lo que revisamos cualquier cantidad de variantes y de disposiciones legales, resulta que su salario se reparte en un 30% de paga y el 70% lo integran, prestaciones y apoyos por lo que cuando se ven en condiciones de retiro, se les calcula sobre ese 30%”, destacó.
Recalcó que aunque todas las ayudas que reciben son buenas pero que resulta indignante que luego de que un elemento pasó toda una vida en una corporación, su retiro sea mínimo y lo atribuyo al manejo presupuestal por parte de las tesorerías.
“No es adecuado. Debería de estar por lo menos al revés, es decir, recibir el 70% en pago y el 30% restante en apoyos y prestaciones para que el policía tenga una vida laboral saludable y un pronóstico de retiro ideal”, subrayó.
Dijo que la recomendación es de que un policía raso, gane por lo menos 13 mil 500 lo que prácticamente 44 municipios ya lo están cumpliendo.
“Seguimos teniendo una grave deuda con los policías a los que no se les está permitiendo tener una salida digna, una pensión digna, cuando se retiran”, reiteró.
Con respecto a la disminución de los policías abatidos dijo que se ha reforzado la seguridad de los mismos ya que se ha decidido, por ejemplo, nunca tener un policía solo; nunca tener dos policías solos. Incrementar el número de la base de operación, por lo que son ocho policías como célula mínima en dos unidades, lo que permite cualquier reacción en caso de un ataque.
Y ante posibles amenazas, al comprobarse, se reubica al elemento lo que no es un tema sencillo porque implica mover a su familia, cambiar a sus hijos a nuevas escuelas, etc. y para ello han tenido el apoyo del Gobierno del Estado.




