
El fin de las fiestas decembrina cada día está más cerca y es que, como lo marca el tradicional maratón Guadalupe-Reyes, el cierre de estas celebraciones culmina con la Rosca de Reyes.
En el Centro Histórico de la ciudad, en algunas panaderías ya se puede adquirir este producto. Los precios oscilan los 150 pesos, que es la rosca que llaman ‘chica’, los tamaños van desde la antes mencionada hasta la mediana y grande y los precios varían desde 200 a 250 pesos.
Sin embargo, hay algunas panaderías que aún no inician con la producción de este típico pan. Flor, encargada de una panadería en el centro, comenta que los insumos para la elaboración de la rosca apenas llegarán en estos días y esperan que sea el día miércoles que comiencen con la producción, “todavía no sabemos el precio de las roscas. Como apenas me llegaron las cosas para la realización de la rosca, de aquí al miércoles ya sabría el costo”, dijo.
El origen se remonta a la época de la conquista española y se convirtió en costumbre. Partir una rosca de pan, caracterizada por su forma circular, para los católicos simboliza el amor de Dios, que no tiene principio ni fin.
Todos los elementos que la conforman tienen su significado. Por ejemplo las frutas secas, como el higo y ate, que se encuentran incrustados arriba del pan, significan los regalos de ofrenda de los tres Reyes Magos (el oro, el incienso y la mirra); el niño escondido en la rosca representa al Niño Jesús.
Como lo marca la tradición, la mañana del 6 de enero al repartir la rosca, a quien en su rebanada le aparezca el figurín del Niño Jesús, será quien el dos de febrero, ‘Día de la Candelaria’, ponga los tamales a pesar de ser una fiesta religiosa que conmemora cuarenta días después de Navidad y representa la presentación de Jesús en el templo de Jerusalén.



