
Quizá no has probado los tacos de guacamole con chapulines o escamoles, pero seguro que alguna vez probaste la sal de gusano para el mezcal o escuchado de los chapulines con chile y limón de Oaxaca.
Estos pequeños insectos, ligados a la cultura mexicana por ser la principal fuente de proteínas de las culturas prehispánicas, ahora se producen en el municipio de Tarimoro, donde hace unos meses se instalaron tres módulos de producción de grillos.
La idea surgió hace un par de años, como parte de una tarea para pasar una materia de Alejandro de la Brena Meléndez, egresado de la carrera de ingeniería en biotecnología del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus Querétaro.
Poco antes de concluir su carrera, Alejandro se sometió a una dieta para bajar de peso, pero no fue nada fácil pues al hacer un análisis detectó los malos hábitos alimenticios de los mexicanos, así como el calvario que representa encontrar productos con alto contenido proteínico a bajo precio.
Durante esta búsqueda se topó con los insectos y decidió investigar a profundidad el tema y sus valores nutricionales, ahí encontró que éstos son un alimento sumamente rico en proteína, barato y que no genera una inversión de producción tan alta como el ganado.
En su proyecto escolar contempló capacitar y brindar todas las herramientas teóricas y tecnológicas a campesinos de zonas pobres para que pudieran producir el grillo, pero fue hasta el 2016 que Alejandro decidió inscribir su proyecto en el Premio Cemex-Tec, en el que logró el segundo lugar a nivel América Latina en la categoría “Transformando Comunidades”.
Con este reconocimiento, echó manos a la obra e integró Griyum, se trata de un equipo de jóvenes emprendedores conformado por Alejandro Macías Fernández, un ingeniero civil de la Universidad Autónoma de Querétaro, Francisco Pérez Nardoni, egresado de la licenciatura en creación y desarrollo de empresas, y Cristina Clocchiatti, estudiante de la licenciatura en negocios internacionales, ambos del ITESM campus Querétaro.

Con ayuda económica de amigos y familiares los cuatro chicos iniciaron la primera granja en Querétaro con pequeña pero basta producción de grillos, que transforman en harina para elaborar muchos de los productos de la industria alimentaria de nuestro país como galletas, panes, totopos, etc.; pero con un mayor contenido proteico, menos azúcares y grasas.
En vinculación con la Secretaría de Desarrollo Agroalimentario y Rural (SDAyR) del gobierno de Guanajuato, invirtieron más de 2 millones de pesos, a través de Fundación Guanajuato Produce, para instalar tres granjas más en Tarimoro de 240 metros cuadrados, que producirán una tonelada mensual de grillo fresco.
Misma que será adquirida por Griyum para transformarla en harina y venderla a las empresas demandantes en diversos estados con lo cual se pretende mejorar la salud de los guanajuatenses a través de sus productos, mejorar su economía y calidad de vida.
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