El estado mexicano tiene una deuda con los migrantes y particularmente Guanajuato es el punto de partida para toda la travesía y los riesgos que viven tanto migrantes nacionales e internacionales; además es la entidad con mayor migración externa de todo México.
De acuerdo con datos del INEGI Guanajuato es la entidad con más migración externa o internacional que se refiere a cuando las personas cambian su residencia de un país a otro. Entre 2015 y 2020, 802 mil 807 personas salieron de México para ir a vivir a otros países de las cuales la entidad que registra un mayor porcentaje de emigrantes internacionales fue Guanajuato con 7.8% es decir poco más de 63 mil personas. Esta cifra es como si casi todas las personas que viven en Romita se fueran a otro país.
El tema migratorio sigue muy presente y arraigado pero esto implica muchas ocasiones arriesgar la vida en toda una travesía para llegar al país vecino de Estado Unidos tanto de guanajuatenses como también de cientos y miles de centroamericanos y latinos que pasan por la entidad y por el país en busca de llegar al sueño americano muchos de ellos sin documentos y en contra de la inseguridad y el crimen organizado que los acecha.
Guanajuato; imperdible en la ruta migrante y el comienzo de todo un reto de seguridad.
Carlos Álvarez Guevara director y presidente de Casa del Migrante Galilea en entrevista con el Herrado explicó que la ruta de los migrantes tanto en tránsito que vienen de Centro América y hasta de África en algún momento tienen pasar por la entidad y Celaya particularmente es el punto de partida a todas las zonas del país rumbo al norte.
Si van a California las personas de Celaya se van a Irapuato y se van pegando más al pacífico, si van a Cd. Juárez pasan por León y si van a Tamaulipas a Matamoros por ejemplo se van pegando por San Luís hacía el pacífico.
“El flujo grande llega a lo que es Celaya porque ellos vienen siguiendo las vías del Ferrocarril”.
A Celaya llegan de Tapachula todos los migrantes que vienen con la “Bestia”, el tren que conecta al país del sur y su frontera con Honduras hasta el norte, pero es justo en Celaya en donde otras problemáticas sociales y de inseguridad como delitos relacionados a narcotráfico y hasta trata de personas inician también según lo explicó Álvarez Guevara.
Hace algunos días el caso de más de 100 personas centroamericanas supuestamente privadas de su libertad que se reportaron como desaparecidas supuesta desde Guanajuato y que fueron localizadas en San Luís Potosí prendió las alertas en la entidad en donde el propio Gobernador del Estado Diego Sinhue Rodríguez Vallejo declaró que inició una investigación por presunta red de trata de personas. En dicha investigación también se ahondaría con el propio alcalde de San Felipe.
Los migrantes lo que buscan en su travesía en ocasiones es solo un respiro, un lugar en el que recobren su dignidad y valor para seguir su viaje y puedan replantearse o reafirmar su objetivo.
Casa del Migrante única en León para dar atención; en el Estado solo hay 3.
Ubicada en uno de los Barrios más tradicionales y popularmente ´pesados’ de León, en la calle Independencia esquina con Rio Balsas en San Miguel, la Casa del Migrante Galilea en León atiende en promedio a 25 personas migrantes al mes, a veces son 15 o a veces 40 de diferentes nacionalidades principalmente latinos pero también ha habido casos de gente de África y hasta asiáticos.
Inicialmente solo atendían a migrantes en tránsito pero ahora también apoyan a desplazados, refugiados y ahora a la comunidad, es decir personas que lo necesiten.
La casa del migrante en León es un espacio de alrededor de 4 mil metros y particularmente la construcción como 2 mil 800, nace de la comunidad jesuita, un edificio con cerca de 100 años de historia que anteriormente era un convento de madre bizantinas pero que hoy cuenta con 28 espacios para migrantes pero que con colchonetas puede albergar a casi 50.
Tiene espacios diferentes como habitaciones grandes para las personas que vienen con familia, áreas verdes, baños, cocina, sala de estar y una capilla en la cual a pesar de que muchos migrantes no profesan la fe católica sí respetan este espacio.
La comunidad que más se atiende es la de haitianos pero a inicios de años hubo una gran comunidad de venezolanos.
En León es solo una de las 3 casas migrantes que hay en todo el Estado de Guanajuato, las otras se encuentran ubicadas en Celaya y Salamanca.
Son espacios en donde se dan alimentos, un espacio donde dormir, calzado y ropa así como acompañamiento espiritual, pues muchas veces estas casas luego de llegar del Tren en Celaya son el primer contacto o el primer espacio de seguridad en donde los migrantes recargan energía para seguir su viaje o replantean la posibilidad de quedarse en el país o hasta en la ciudad.
Por ejemplo ya ha habido varios casos de personas de Haití, Costa Rica o el Salvador que deciden quedarse en León formando una comunidad.
Para un Estado como Guanajuato en el que históricamente ha habido migración y en el cual León es uno de los municipios más expulsores de todo el país (y más de la zona urbana pues en 2010 era el principal) el apoyo hacia los migrantes es insuficiente pues a pesar de tener una Secretaría estatal Carlos lamentó que no existen programas permanentes de apoyo y es gracias a la sociedad civil y a las donaciones que Casas para atención al migrante como la que él dirige se vuelven una liz de esperanza para todos ellos.




