La detención de un vehículo Uber provocó una gresca entre conductores de esta plataforma de taxis ejecutivos y el conductor de un taxi verde que transportaba a su familia.
INSPECTORES DE MOVILIDAD
Era alrededor del mediodía de este martes, cuando inspectores de movilidad detuvieron a un conductor de un automóvil Nissan Versa de color rojo cereza, que funciona como taxi ejecutivo, justo sobre el bulevar Paseo de Jerez, muy cerca del bulevar Juan José Torres Landa.
Luego de la supervisión, y al ver que el conductor no contaba con el permiso correspondiente para operar, le informaron que el vehículo sería asegurado, a lo cual el taxista aceptó.
Pocos minutos pasaron para que un gran contingente de autos ejecutivos llegara al lugar y cerraran el bulevar Torres Landa en ambos sentidos, y el Paseo de Jerez en los carriles que van de sur a norte.
Pocos después llegaron Elementos de Policía y Tránsito Municipal, para implementar un operativo con cualidades alternas de circulación y desahogar el tráfico generado en la zona.
EXIGENCIA
Un grupo de conductores de Uber cerró el paso de una camioneta de vialidad, exigiendo que bajaran de la grúa el Nissan Versa, mientras que otros sacaban el aire de las dos llantas de lado izquierdo de otra camioneta de la misma dependencia.
A pesar de que el conductor del Uber asegurado ya había reconocido no traer permiso para operar y aceptar que trasladarán el vehículo, un grupo de hombres de la plataforma Uber se oponían.
Pocos minutos después fueron liberados todos los carriles del Torres Landa, pero Paseo de Jerez continuaba obstruido por el vehículo de movilidad que tenían rodeado decenas de Uber, hasta que luego de un diálogo llegaron a un acuerdo y permitieron que el auto fuera trasladado.
Parecía que la situación estaba controlada, pero un gran grupo de conductores aún continuaba rodeando una camioneta de movilidad, cuando por el lugar pasó un conductor de un taxi verde con su esposa y tres hijos.
Al verlo, varios Uber lo rodearon y comenzaron a golpear el vehículo, lo cual calentó los ánimos por varios minutos, sobre todo cuando el taxista, acompañado de otro hombre, se bajó a enfrentarlos.
INSULTOS
A pesar de que el taxista les decía que llevaba a su familia a bordo rumbo a la escuela, los agresores continuaban insultando al hombre.
Entre policías y tránsitos lograron controlar la situación y le fue liberado el paso al taxi, pero al cruzar el Torres Landa, el verde volvió a detenerse al escuchar nuevamente insultos y en ese momento comenzó una riña.
Golpes e insultos fueron parte del escenario, entre una multitud y ante la mirada temerosa de tres pequeños y una esposa inmóvil ante la situación.
Luego de que varios ciudadanos, incluso conductores de Uber, calmaron los ánimos y separaron a los rijosos, el taxista y su familia partieron del lugar, mientras que su acompañante se quedó en compañía de otros, con su playera completamente rasgada.



