La historia de Guanajuato, la industria ferrocarrilera y los libros se unieron para la presentación del libro “El riel de la memoria. Testimonios sobre la vida ferrocarrilera de Amigos del Ferrocarril, Acámbaro, A.C.”
Al respecto, el texto de J. Jesús Cervantes habla de “El ingente tamaño de la locomotora y furgones, aunado a su estruendo, no impidió a nuestro abuelos vivir la aventura de viajar por el país en este medio de transporte. Algunos tuvimos la oportunidad de escuchar sus peripecias como usuarios, pero qué hay de la vida de quienes trabajaron para brindar y mantener ese servicio. En nuestro estado, en el vecino municipio de Acámbaro se dieron las condiciones para que se desarrollara una cultura ferrocarrilera”.
Mauricio Vázquez, presentador del evento y del sello Ediciones La Rana, recoge testimonios de la gente que ayudó al avance del país por medio de los trenes.
“Acámbaro fue una de las ciudades íconos en la construcción y reparación de los trenes en el bajío mexicano, además de un cruce de caminos importantes de vías ferrocarrileras. Este libro ha sido compilado por Jesús Cervantes Guzmán, y el estudio introductorio lo ha realizado Enrique Avilés”, destacó Vázquez.
Fue en el siglo XIX que fue la irrupción de los trenes. Sobre el libro, Avilés destacó que se conforma por diez fragmentos que a su vez son 8 testimonios ferroviarios, y el testimonio de Cervantes, quien es descendiente de ferrocarrileros, quienes han sido trabajadores que han entregado su vida para el funcionamiento de los ferrocarriles. El texto, además, es un registro de historia oral.
“Aparte de ser la recuperación de historia oral, está estrechamente ligado a una disciplina relativamente nueva de la arqueología, pues se dieron cuenta de que había restos de importancia histórica en industrias como la minería, o los ferrocarriles, maquinaria que quedó embodegada sin considerar la importancia de su patrimonio histórico, por eso en Inglaterra se empezó a reivindicar la arqueología de la industria”.




