Mientras las instancias oficiales universitarias anuncian sus programas y objetivos a implementar de seguridad estudiantil, en tanto cientos de los alumnos tomaron las calles y se manifestaron en calles y además en las plazuelas y explanadas del teatro Juárez, luego en la UG y en la Alhóndiga de Granaditas, en “rechazo y repudio por la prevaleciente violencia de género contra las vidas de los universitarios” e hicieron cierres simbólicos del edificio central y planteles desde las 6 de mañana y hasta por la tarde.
Portaron pancartas y mantas de protesta y lanzaron consignas contra las autoridades en materia de seguridad y vigilancia, como universitarias, por la “poca atención a los reclamos, porque nunca nos hacen caso: entonces, les hacemos el paro”.
Lo anterior, derivó en una serie de concentraciones de universitarios en diferentes puntos de la ciudad capitalina, que provocaron la suspensión de clases, por un lado y, por el otro, con sus protestas obstruyeron el paso vehicular.
Salieron a llamar la atención de apoyo y reclamo de justicia por la pérdida de vida de una joven universitaria, como el reciente caso de Ana Daniela Vega.
Lo anterior, luego de hace dos días falleció una joven estudiante de biología experimental, por causas “al parecer desconocidas”, tras circular comunicado oficial institucional UG sobre el caso, en que se asentaba que la Fiscalía ya había tomado cartas en el asunto para su investigación.
Vestidos de negro y paliacates lanzaron consignas “queremos al Rector, queremos al Rector…que sin estudiantes no hay universidad, que sin estudiantes no hay universidad”.
Los cierres de instituciones abarcaron el edificio central de la UG y de los planteles del Campus Guanajuato e informaron que se contó el apoyo con alumnos de los otros campus en León, Irapuato, Salamanca, Celaya y Yuriria.
Entregaron pliego petitorio de mejor atención en seguridad para el alumnado, que haya alumbrado público nocturno en los planteles y colonias donde habitan los alumnos, porque están a oscuras por lo común.
Al Rector General de la máxima casa de estudios, al presidente municipal, al gobernador y al Fiscal General el Estado “que hagan cao de los temas sensibles del estudiantado, un pronunciamiento público y se reconozcan los casos de violencia y que se hagan efectivos los protocolos de equidad y género, atención psicológica y no nada más promesas con sus políticas públicas que nadie entiende ni conocen.
Que se apliquen las autoridades en sus “verdaderas funciones públicas, atiendan los reclamos sociales y no nada más atiendan sus compromisos políticos y clientelares haciendo todo el tiempo con sus sus supuestas y simuladas agendas con mensajes fuera de toda realidad y con falta de hechos reales, concretos, claros y transparentes.”.
Campaña.
Lo cierto que el suceso causó honda consternación entre la comunidad universitaria, ante la impotencia de las instancias gubernamentales e institucionales d educación por “parar la violencia e inseguridad contra el estudiantado”, coincidieron en aseverar los alumnos molestos y disgustados.




