A la zona que se ubica entre las colonias Satélite. Condesa y Las Hilamas, se le conoce popularmente como ‘El Espinazo del Diablo’. Durante años, ha destacado por tratarse de un área insegura, donde los crímenes son constantes, que van desde gente que arroja cadáveres, hasta robos, asaltos.
La problemática en dicha zona es constante. El caso más reciente ocurrió el pasado 15 de febrero, cuando las autoridades encontraron los restos humanos de una persona, que estaban en avanzado estado de descomposición. Este ha sido el segundo caso del año ocurrido en esta zona. El primero aconteció el 13 de enero.
Los domingos por la mañana, la gente que radica por el Espinazo del Diablo lleva sus vidas con total normalidad: algunos niños juegan futbol en los terrenos aledaños, quienes trabajan esperan su camión, y nunca faltan las personas que se despiertan con dolor de cabeza, sintiendo los efectos de la cruda tras la noche sabatina de juerga. Las hectáreas de terrenos baldíos es donde han dejado los cuerpos en este año.
“El nombre tiene años” dice Gregorio Ibarra, habitante de Satélite. “Siempre se le ha llamado así, incluso hace veinte años, cuando esta parte de la ciudad no tenía nada, y era puro baldío. Ahora que empezaron a aventar cadáveres le vuelven a decir así”.
José N. es otro de los vecinos de la zona. Vive tan solo a unos metros del baldío que comprende el Espinazo del Diablo. “A cada rato nos dicen que aquí dejan a los muertitos o que asaltan. Uno se va acostumbrando”.
Nancy Jiménez, madre de familia que vive en Las Hilamas, señala: “el Espinazo es un baldío como cualquiera, y una siempre va a estar expuesta. Por eso es mejor darle la vuelta y evitarse broncas. Muchas personas le cortan el camino de una colonia a otra, pero a veces es mejor no arriesgarse”.




