
Con la falta de agua en la ciudad y en el mundo, los árboles padecerán de manera intensa. Por eso es necesario tomar cartas en el asunto. Al respecto, el biólogo Fernando Araiza, presidente del Centro de Estudios Ambientales Alfredo Dugés explica lo serio y preocupante del asunto.
“Hace años hacíamos un llamado a cuidar el agua, pero ahora, ya se ha convertido en una realidad. Está pegando un el aumento de la temperatura, pues el cambio climático llegó para quedarse. Hay que atenderlo de manera concreta”, señala Araiza.
El tema del arbolado urbano es fundamental, sobre todo para regular no solamente la temperatura, sino también la contaminación.
“La situación es preocupante. Antes se presentaba en ciudades muy focalizadas como León. Nosotros propusimos hace más de 30 años traer agua de Río Verde, y no se ha podido concretar. Se ha propuesto proyectos alternos como derivar agua de la Presa Solís, peor lo más centrado que se tiene actualmente es reciclar al máximo el agua. No hay de otra. A nivel del país se están buscando otras soluciones, como es la de traer agua del sureste, aunque sale mucho muy caro ir subiendo el agua a diferentes metros de altura sobre el nivel del mar”.
Por supuesto, el biólogo y activista es muy claro: “ya no hay que darle vueltas al asunto. Tenemos que tener una ruta crítica, y que el consumo sea mínimo y ver de qué manera podemos salir de este atolladero… sobre todo porque apenas vamos a empezar la etapa fuerte, y ya estamos todas las colonias en tandeo. Colonias que tienen otras circunstancias, el agua ni siquiera les está llegando. También está escaseando las pipas”.
Lo anterior, con respecto a la cercanía del Día Mundial del Agua. “La falta de agua no es cuestión de pagar el recibo del agua. Este es un clamor de la ciudadanía. Muchas colonias quisieran agarrar esas gotas que otros desperdician. Ahora que están las campañas, es momento de proponerlo”.




