El viernes empieza uno de los eventos más queridos, añorados e importantes de la capital del calzado: La Feria, en su edición 2020. Hoy en día, con los visitantes compartiendo selfies y subiéndolas a las redes sociales de manera instantánea, tal vez no se recuerde la importante tradición e historia de este evento.
A continuación, recordamos algunos momentos clave.
No cabe duda que la feria es más que una celebración: se trata de un fenómeno social para los leoneses, que se ha recopilado en varios libros, uno de ellos “Llegar a ser” del cronista Navarro Valtierra. También está el libro “León, nuestra feria” y en el ejemplar número 74 de la revista “Tiempos” correspondiente al año 2003, se habla de las diferentes ferias que ha tenido la capital del calzado, y cómo, desde siempre ha sido un evento de identidad religiosa, económica, social y cultural.
Aunque la población leonesa ve la feria como un evento propio del siglo XX y XXI, los primeros registros de festividades datan del siglo XVIII, muchas celebradas en honor a San Sebastián. Para 1771, el procurador Ignacio Dozal dedicó dinero del erario para las fiestas del 20 de enero. Años después, concretamente en 1776, la entonces Villa de León cumplió 200 años, y el presupuesto para las fiestas se aumentó. Lo cierto era que en ese entonces, las celebraciones se limitaban al aspecto litúrgico.
En 1857 la feria continuó, y cada vez iba creciendo. Ese mismo año, el Primer Congreso Constituyente del Estado Libre y Soberano del Estado de Guanajuato, autorizó a León realizar una feria de 12 días, en la que estaban permitidos, incluso, los juegos de azar. Ya en 1875, Manuel García Moyeda, un importante impresor, propuso al Ayuntamiento celebrar el tercer centenario de la ciudad.
El arte ha sido siempre un aspecto fundamental de la feria. Al igual que la tecnología. Esto se dejaba ver desde tiempos del Porfiriato, a inicios de siglo. En 1900, la exhibición de pinturas de Juan Nepomucemo causaron gran admiración durante la feria, y en 1906 la fábrica de cigarros “El buen tono” exhibió una película… aunque la temperatura de seis grados de ese entonces hizo que se interrumpiera.
Como dato curioso, es importante señalar que hubo momentos en los que la feria se suspendió. Uno de ellos fue en 1946, y el motivo fue la matanza de los mártires del 2 de enero.



