Al comparecer los secretarios de Salud y de Finanzas ante el Congreso Local, sobre la licitación para adquirir la insulina y su distribución en las unidades hospitalarias donde se proporciona a los pacientes, informaron que existen más de 96 mil enfermos de diabetes en la entidad y el medicamento del cual no hay desabasto y mostraron 5 presentaciones empaquetadas se adquirieron en laboratorios avalados por la Comisión Federal de Competencia –Cofepris-, provenientes de Estados Unidos, Francia y China, para lo cual se destinó techo presupuestal de mil 600 millones de pesos, recursos total y permanentemente auditados.
Aunque el titular de Finanzas, Juan Ignacio Martín Solís, con estado de salud precario con tos y casi afónico y en su lugar inicialmente habló su subsecretario, a lo que se inconformaron diputados del PRI y PVEM, y por respeto propusieron diferir su comparecencia, pero consultado que fue el servidor público para proseguir, con voz entrecortada afirmó continuar, actitud que le reconocieron y agradecieron los congresistas.
COINCIDEN
Coincidieron en afirmar y asegurar los servidores públicos, por separado y ante los legisladores locales que los cuestionaron, en que “hay total transparencia”, la insulina previamente es analizada y la de mala calidad no se adquiere, como tampoco no se tiene registrada en licitaciones ni adquisiciones”; y los medicamentos “cuentan con un estricto control para su adquisición y distribución”.
Aseguraron que “en las licencias, permisos y refrigeración del medicamento estuvo en tiempo y forma, y que la administración de la insulina no afectó a la población y hay indicadores que lo confirman”, aunque casi al final y al parecer de legisladores del PRI y del PVEM, hubo preguntas y respuestas “incómodas e insatisfechas”.
Las comparecencias, ayer durante el mediodía y tarde, acontecieron por poco más de cinco horas en el nuevo palacio legislativo ante las comisiones unidas de hacienda y fiscalización, cuyos diputados locales integrantes de las diversas fracciones parlamentarias de manera previa planearon sus interrogantes y cuestionamientos a los funcionarios estatales, sobre la supuesta mala calidad de la insulina adquirida desde el 2013 a la fecha, procedente de laboratorios chinos y su desabasto.
ORDEN
Más de medio centenar de planteamientos y cuestionamientos a los funcionarios estatales, formularon más de una decena de los diputados de las fracciones parlamentarias del PAN, PRI, PVEM, PRD, PANAL y MC.
Y los propios congresistas, en más de una ocasión, llamaron al orden en la sala, debido al bullicio constante que generaron sus colegas, además por la presencia, ir y venir de sus asesores, consejeros, asistentes, auxiliares, secretarias, comunicólogos encargados y personal de apoyo parlamentario.
INSULINA AVALADA
En la primera comparecencia, el secretario de Salud, Ignacio Ortiz Aldana, al dar respuesta a más de una veintena de cuestionamientos de los congresistas por espacio de casi tres horas, desde las 11:00 y hasta las 14:00, incluido receso, precisó entre otros aspectos que en la entidad se tiene un universo de poco más de 96 mil pacientes con diabetes, se adquirieron medicamentos de cuatro clases como la insulina en laboratorios previamente certificados y avalados por la Cofepris.
Al dar respuesta a los planteamientos de los congresistas, por cuanto hace la adquisición de medicinas señaló que provienen de Estados Unidos, Francia y China; y del monto del costo total de la insulina, el servidor público estatal acotó que todo ello compete dar a conocer por parte de instancias de la Secretaría de Finanzas.
ADQUISICIÓN
Luego, por espacio de más de dos horas y como segunda comparecencia sobre la licitación y el costo de medicamentos como la insulina, por parte de la administración estatal, para su entrega al sector salud, el secretario de Finanzas, Juan Ignacio Marín Solís, anotó que se cumplieron con las acciones en la materia.
El servidor público estatal visiblemente enfermo de la voz, dijo que en la convocatoria de licitación para adquirir medicamentos, se registraron 75 empresas, de cuyos laboratorios cumplieron las bases conforme a la ley solamente cuatro para la adquisición de la insulina, las restantes fueron descalificadas por no cubrir los índices de calidad y/o sobrepasaron sus ofertas con elevados precios de los medicamentos, por eso se llega a declarar desierta la licitación y se vuelve a lanzar otra convocatoria.
Reveló al reconocer públicamente durante su comparecencia ante los legisladores, que hubo y cometió errores de su parte en el procedimiento de las licitaciones, “pero nunca se firmaron contratos, por lo que tuvimos que corregirlos y tragar sapos y los consumimos muy sabrosos”.
Apuntó que para la adquisición de medicamentos como la insulina, con techo presupuestal por mil 600 millones de pesos, los recursos son parte del presupuesto del Seguro Popular –SP-, que son perfectamente auditables en las licitaciones y contratos y de manera permanente por la Secretaría Estatal de la Transparencia y Rendición de Cuentas y por las auditorías superiores generales tanto del Estado, como de la Federación.




