Desde hace poco más de un año y medio el negocio de forrajera conocido como “La Superior”, el cual está instalado en un local marcado con el número 611 de la calle María de la Luz Bravo casi esquina con Cuitláhuac ha representado para los ciudadanos un verdadero dolor de cabeza.
HECHO
Ya que su dueño no respeta señalamientos viales y estaciona una camioneta de 3 toneladas sobre los dos carriles del arroyo vehicular.
“Las camionetas se estacionan justo donde está el señalamiento de parada del camión, nadamas lo hace para descargan el grano y nosotros nos fregamos a veces se para la ruta o de plano nos tenemos que esperar varios minutos hasta que descarguen toda su mercancía”, comentó la señora Juana María Torres.
La mujer dijo que varias veces a la semana a cualquier hora del día, llegan camiones más grandes, los cuales tapan los dos carriles.
“No le importa a este señor obstruir el tráfico y hasta que terminan de hacer sus cosas deja que la circulación vuelva a avanzar”, mencionó la mujer de 50 años, la cual tiene gran parte de su vida viviendo por esta zona de San Francisco del Rincón.
Para un taxista de nombre Israel Segura, lo más preocupante de esta situación es que ya fue denunciado ante las autoridades y no se ha hecho nada al respecto.
“Yo he hablado de manera anónima para quejarme, no hacen nada, me preguntó porque no le hacen nada a este señor”, expreso el chofer.
Desde su punto de vista la situación debe ser atendida por las autoridades a la brevedad, ya que en cualquier momento se puede salir de control.
“Me tocó ver cuando un señor se enojó bastante y casi terminan a los golpes, esperemos que las autoridades de tránsito atiendan a la brevedad este caso que a todas luces está mal”, considero Israel.
MIEDO
Por otro lado un hombre que suele tomar el camión en la parada localizada afuera de la forrajera, dio a conocer que por miedo a la prepotencia del dueño, el cual proviene de una comunidad rural, nadie se atreve a decirle que no se estacione ahí.
“Es muy agresivo y grosero, por eso nadie le dice nada, pero está mal que sea de esa forma”, acotó Antonio Rangel.
Y es que desde su punto de vista otra de las preocupaciones para él y los demás peatones, usuarios de transporte y motociclistas, es que bajen al arroyo vehicular y sean atropellados.
Por último pidió a las autoridades que revisen este caso, ya que además de la prepotencia del dueño, sus clientes muestran cierto enojo cuando otros automovilistas les pitan o piten que dejen de tapar la circulación vial.



