
Este 10 de Mayo apagaran sus guitarras y trompetas los mariachis de la ciudad, esas notas y esas voces no cantarán a las madres en su día, ni en la Tradicional Plaza del Músico a donde llegan las personas para escuchar los acordes, ni en las casas de la madrecitas.
Este domingo a las cero horas no despertarán las canciones tan tradicionales como Las Mañanitas, Señora, Madre mía y todas aquellas que están dedicadas a todas las reinas de los hogares como tradicionalmente sucede.
Un integrante de uno de los mariachis más tradicionales de la ciudad El imperial nos platicó la tristeza que sienten al pasar por el lugar que los ha albergado en los últimos años, la nueva plaza del Músico de la Avenida Francia de la colonia Moderna y verla vacía.
Ese ir y correr de los mariacheros para alcanzar los carros que pasaban y ofrecerle sus servicios a los tripulantes por el momento está en el olvido, de manera temporal y repentina comentó ya no pudieron seguir trabajando, ni haciendo lo que les gusta y les da para vivir.
Juan quien es primera voz dice que a pesar de la situación el no deja de ensayar diario en su casa y sobre todo porque está ilusionado en ir a cantarle a su madre después de varios años que no había podido hacerlo por la carga de trabajo que año con año tenían el 10 de mayo por todas las serenatas que llevaban a otras madres pero no a las suyas.
Este año comentó Juan, algo bueno tiene que dejar y como el refirió, si Dios se lo permite por fin su madre escuchara sus melodías de viva voz de su hijo en su día, aunque aclaró sólo irá por unos minutos con dos de sus hijos para no arriesgarla por la edad.
“Le tengo preparadas como tres canciones a mi bendita madre, en todos los años que tengo de mariachi nunca, nunca había podido hacerlo y si por cuestiones de salud Dios nos quitó temporalmente el trabajo, ese es el mejor regalo que puedo recibir” señaló emocionado Juan López de 56 años de edad y con 42 años como integrante de un mariachi.
Juan nos platicó sobre sus inicios como cantante y sobre todo como mariachi gracias a uno de sus tíos paternos quien también fue integrante de un mariachi de la ciudad y el cual desde muy pequeño lo llevaba con él, dijo que al darse cuenta que tenía buena voz su tío lo ponía a cantar muy pequeño primero en los ensayos a donde iba a ayudarles y luego un día llegó el momento, en una fiesta le pudieron que cantara una canción y gusto tanto que desde ahí empezó.
Refiere además que nunca imaginó pasar por una situación similar, por semanas o meses sin empleo ya que cuando salía de un mariachi era para entra directo a otro de los tres que ha sido parte pero jamás había dejado de trabajar.
Juan espera que no pase mucho tiempo para que él y todos sus compañeros que integran los mariachis de la ciudad e incluso del mundo puedan volver a trabajar aunque dijo estar seguro que este año no será igual pues no podrán ir a cantar este 10 de Mayo a las madrecitas aunque aclaró, pero si a la suya.




