Tan solo siete párrafos bastaron para que Rubén Rocha Moya, Gobernador de Sinaloa con licencia, se doblegara 24 horas después y presentará ante el Congreso de Estado, lo que a todas luces será, su adiós de la titularidad del Poder Ejecutivo.
En su primera solicitud de licencia, presentada el 1 de mayo del presente año.
Rocha Moya, solicitó separarse del cargo de manera temporal por un plazo mayor a 30 días. Su objetivo fue facilitar las investigaciones de las autoridades mexicanas y atender las acusaciones del gobierno de Estados Unidos. El Congreso del Estado, aprobó dicha solicitud.
112 días después, que contabilizan tres meses y medio el morenista regresó a sus funciones, ante el asombro de sus correligionarios, de la flaca y desnutrida oposición política y por supuesto, de los medios de comunicación. Nadie lo podía creer. Demasiada desfachatez y enorme ‘valemadrismo’. Desde el primer día de su licencia (1 de mayo del 2026), el sinaloense se sintió arropado por la 4T, su partido MORENA y el dúo conformado por López Obrador-Sheinbaum.
Cómo vil ratón se resguardo en su ratonera, siempre protegido por un nutrido grupo de seguridad pública de las fuerzas federales (Militares, Guardia Nacional y Marinos) también, Policías Ministeriales del estado de Sinaloa. Siempre estuvo en su entidad, sabedor que mejor cuidado no estaría en otro lugar.
Las presiones del mismísimo Donald Trump y diversos funcionarios de su gobierno, arreciaban prácticamente todos los días o cada semana. La presidenta Claudia Sheinbaum, pedía pruebas y más pruebas, mientras su movimiento la 4T daban protección y blindaje político y jurídico, ante la simulación de actos de investigación por parte de la Fiscalía General de la República.
El viernes 21 de agosto el conocido narco político y narco gobernador, se incorporó a sus funciones presumiendo un discurso de fuerza política: “Aquí estoy y vamos a seguir gobernando con firmeza y entrega por nuestra tierra, por Sinaloa”. También dijo: “que regresaba con la frente limpia y en alto”. Tan sólo 24 horas le duro tener la frente limpia y en alto.
El sábado 22 de agosto, volvió a solicitar licencia al Presidente de la Diputación Permanente del H. Congreso del Estado de Sinaloa.
“Me dirijo a usted con fundamento en el artículo 50 fracción VIII de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, para efecto de exponer lo siguiente:
Por así considerarlo pertinente, me presento ante ese Honorable Poder Legislativo para efecto de solicitar licencia temporal con carácter indefinido, por más de treinta días, al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa.
En virtud de lo anterior, solicito se proceda conforme a lo establecido por el artículo 58 de nuestra Constitución Local”.
Siete párrafos fueron suficientes, en la carta que dirige Rocha Moya al Presidente del Congreso, para que, por segunda ocasión se separe del cargo. Ahora sí, es hora de rendir cuentas a todas las acusaciones y cargos, que le hace el gobierno de los Estados Unidos de América. Aún cuando para los políticos de MORENA y la 4T la ley es letra muerta, al final, la ley es la ley.



