
La semana pasada fue muy intensa en cuanto a diversas declaraciones del presidente Donald Trump, respecto a su posicionamiento contra los cárteles de la droga en México y la multicitada comunicación del mandatario con la presidenta mexicana y su reiterada negativa para que los estadounidenses ataquen a los narcos, en nuestro país.
Es de llamar la atención con “mayúsculas” el desmarque y la claridad, de la contundente declaración, de Claudia Sheinbaum, para dejar MUY claro que ella NO instruyó a ninguna institución de seguridad pública federal, capturar al líder del CJNG. Una declaración pública con un destinatario indiscutible, el Cártel Jalisco Nueva Generación.
En palabras llanas, la mandataria mexicana anuncia al pueblo de México y al mundo: “YO NO FUÍ”, “YO NO TRAICIONÉ” Rechazó que ella haya dado la orden o instrucción de detener al narcotraficante, Nemesio Oseguera. Textualmente dice: “este sujeto tenía diversas órdenes de aprehensión derivadas de varias carpetas de investigación, iniciadas por la Fiscalía General de la República por lo que, dada la peligrosidad de este personaje, intervino la Secretaría de la Defensa Nacional”.
A pregunta expresa sobre las circunstancias en que murió “El Mencho” y cuándo se determinó detenerlo, dijo que en este caso “no es un asunto de quién dio la orden”. Señaló que esto se derivó de una investigación de varios meses, si no es que años, que se le había dado seguimiento para aprehenderlo. Sheinbaum, reconoció que en estas investigaciones hubo colaboración de inteligencia por parte de las agencias de Estados Unidos.
Las múltiples colaboraciones y aportaciones del narcotráfico y sus diversos cárteles, en particular del CJNG con la 4T y el dinero del narco en las dos campañas presidenciales de López Obrador (2006 y 2012) y en la campaña del 2024 de Claudia Sheinbaum, documentado todo esto por distintos especialistas en la materia y, sobre todo, reconocido reiteradamente por el gobierno de los Estados Unidos y por el presidente Donald Trump.
Todo esto, hace irremediable la intervención directa o indirecta de las agencias de seguridad estadounidenses. Y Trump, “mete el dedo en la llaga, la misma semana pasada con su fuerte, muy fuerte declaración: “México es el epicentro de la violencia criminal”. El presidente norteamericano reiteró que México representa una amenaza de seguridad nacional para los Estados Unidos porque está controlado por grupos del narcotráfico.
En su discurso en la inauguración de una nueva entidad bautizada como Escudo de las Américas en Miami. Trump, dijo que ha llegado el momento de frenar al crimen transnacional en el hemisferio, y subrayó que “el epicentro de la violencia de los cárteles es México”. “Miren, todo viene a través de México”, afirmó en referencia a las drogas y una vez más elogió a la presidenta Sheinbaum, pero confirmó que México está bajo control de los cárteles.
“Tenemos que erradicarlos, los tenemos que golpear como el infierno, porque están cada vez peor. Están tomando a ese país. Los cárteles controlan México. No podemos tener eso. Demasiado cerca de nosotros…
Así o más claro. Todo lo que dice Trump, respecto a la situación que vive nuestro país con los cárteles y su asociación política con la 4T y sus partidos políticos aliados, es una realidad y lo sabemos los mexicanos. Quienes más sufrimos y padecemos esta pesadilla, somos los mexicanos. Necesitamos que Donald Trump siga combatiendo al narcotráfico en México, de lo contrario, seguirá en ascenso el crimen organizado.
¿No cree usted?




