Si algo nos “heredó” Vicente Fox durante su sexenio, fue el programa que ha ahorrado miles de dolores de cabeza a los mexicanos que atendiendo no sólo a la practicidad y a la previsión, han acudido a un fedatario público a otorgar su testamento público abierto. Y es que de saber el sinnúmero de complicaciones que tendríamos al no otorgarlo, además del dispendio de tiempo y dinero para nuestros familiares, todos tendríamos nuestra situación patrimonial en orden. Créame, he conocido casos complejos en los que familiares simplemente parecen extraños que pelean por ver quién se queda con las joyas de la familia o con la casa de la abuela. El ejemplo le puede parecer simplón, pero la realidad supera la ficción. No hay nada como dejar las cuentas claras. No hay nada como otorgar un testamento. Se trata de un documento que reviste gran importancia, porque en él se plasma la voluntad de un individuo sobre la manera en que desea que se administren sus bienes, una vez que fallezca.
La mayoría no somos previsores. Si no sabemos qué plan tenemos para el fin de semana, mucho menos hemos pensado en constituir un fondo de ahorros, un fideicomiso patrimonial o un testamento. Además, aquella idea de “vivir el día a día”, que parece extraída de los libros de superación personal, resulta si bien audaz, también arriesgada. Poco pensamos en el futuro y jamás imaginamos que nuestra vida puede dar un total vuelco, de manera inesperada.
El testamento es un medio confiable de proteger nuestro patrimonio una vez que fallezcamos, y el otorgarlo, como muchos creen, no nos acerca más, al final de nuestros días. Según la legislación, hay diversos tipos de testamento de acuerdo a las necesidades y recursos de cada persona. A mi parecer, el más confiable resulta ser el testamento público abierto, es decir, el otorgado en nuestro estado, ante un Notario Público.
Ahora que inicia el mes de septiembre, podemos aprovechar que se promueve por parte de la Secretaría de Gobernación, en conjunto con las dependencias de gobierno de cada Estado y los Colegios de Notarios de los diferentes estados y municipios del país, la campaña denominada “Septiembre, mes del Testamento”, la cual busca incentivar el otorgamiento de este tipo de instrumentos, para evitar que la población en nuestro país, se enfrente a problemas en un futuro y en lugar de heredar bienes, herede conflictos. Durante este mes que apenas está comenzando, el costo de los testamentos será menor que el que usualmente se cobra.
Sin importar la cuantía de nuestro patrimonio, el otorgar un testamento, sin duda no sólo nos protege a nosotros, sino también a nuestras familias, evitándoles trámites, gastos y sobre todo, tiempo. El otorgarlo ante un notario público, representa una verdadera ventaja, puesto que podremos obtener una asesoría profesional, imparcial y segura para que podamos disponer sobre nuestro patrimonio, ya que cuenta con la preparación necesaria para orientarnos, escucharnos y plasmar de manera clara, nuestra voluntad respecto a la administración de nuestros bienes. ¿Usted ya otorgó su testamento? De no ser así, este septiembre puede ser el mes indicado para que lo haga.
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