El médico Larry Nassar, acusado de abusar sexualmente de 150 víctimas, fue sentenciado a prisión, donde pasará entre 40 y 175 años.
«Es mi honor sentenciarlo porque, señor, usted no merece volver a caminar fuera de prisión nunca más. A donde usted camine pasará destrucción a los más vulnerables», le dijo la jueza Rosemarie Aquilina.
«Acabo de firmar su sentencia de muerte», expresó.
En noviembre, Nassar, ex médico del equipo de gimnasia de Estados Unidos, admitió haber molestado a siete niñas bajo su cuidado; no obstante, su número de víctimas sería mucho mayor.
Varias de ellas lo encararon durante el juicio.
Además, se exigió un pago de restitución para las víctimas, misma que dejó abierta a las afectadas.
«Sus palabras (de las víctimas) estos últimos días han tenido un efecto emocional significativo, me han sacudido hasta lo más profundo pero lo que yo siento, palidece ante la destrucción que ustedes han sentido.
«Una disculpa aceptable es imposible de dar, recordaré sus palabras hasta el último de mis días», dijo Nassar.
Las mujeres narraron durante el juicio que el médico, sin guantes, las penetraba con las manos sin justificación cuando estaban en la camilla de examen.
Las acusadoras, que en el momento de los hechos eran menores de edad, relataron que confiaban en Nassar, se negaban a creer lo que les acababa de ocurrir, o tenían miedo de hacer una denuncia.
En ocasiones usaba una sábana o su propio cuerpo para evitar que los padres de la niña, que estaban ahí mismo en el consultorio, pudieran ver lo que estaba haciendo.
Nassar ya había sido sentenciado a 60 años de prisión por delitos de pornografía infantil.




