
Un cadáver envuelto en costales, amarrado con alambres y depositado en un diablito fue depositado en la vía pública ayer por la mañana en el fraccionamiento Cañada del Real muy cerca de donde estaba instalado el tianguis sabatino, por desconocidos a los que no les importó ser vistos por los vecinos al momento de dejar su macabra carga.
Tal hecho sucedió aproximadamente a las 07:48 horas de la mañana de ayer sábado en la parte posterior de las Torres 79 y 80 que colindan con una terracería sin nombre y que comunica con el bulevar Balcones de la Joya, en Cañada del Real.
A esa hora desconocidos llegaron empujando un diablito de carga ligera y llevando un bulto con forma de cuerpo humano y sin más lo dejaron a la vista, luego se retiraron caminando de prisa y, según presumen las autoridades más adelante abordaron un automotor para salir rápido de aquella zona habitacional.
De hecho fue la curiosidad de un menor de edad lo que llevó al descubrimiento de que el bulto era un cadáver, por lo que vecinos anónimos llamaron de inmediato a la policía y ésta a su vez solicitó la presencia de las asistencias médicas las que certificaron que la persona encostalada ya no contaba con signos vitales por lo que se dio aviso a la Fiscalía del Estado.
Tras una revisión se determinó que era el cadáver de un masculino vestido con camisa blanca, jeans negros, tenis del mismo color y una chamarra oscura al que a simple vista se le apreciaron huellas d violencia.
Posteriormente fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense en calidad de persona desconocida.



