
En términos deportivos el underdog es aquel que tiene pocas posibilidades de alzarse con el triunfo o un titulo pero que sale avante, el titulo de la Liga Premier del Leicester City en 2016 o la coronación de Daniel Bryan por el campeonato mundial pesado de WWE en Wrestlemania 30 son alguno de los casos mas recordados.
En el mundo del boxeo, la trayectoria del celayense Robinson Castellanos es un ejemplo de saber anteponerse ante varias adversidades ya que al inicio de su carrera sus derrotas eran por decisión de los jueces y decidió tomar cartas en el asunto: “Este camino realmente es muy complicado después de de 10 años de carrera profesional y andaba casi retirándome entonces, pues ahí gente de medio de boxeo me dijo no hay que seguir con esto doy una sorpresa ganándole Alejandro Sanabria me agarra una empresa y empiezo otra vez a a subir para luego ganar el Campeonato Mundial Plata en el 2011 a Alberto Garza.”
Los triunfos empezaron a caer, sin embargo nunca se le dio la oportunidad de demostrarse ante los mejores de aquella época: “Hice nueve defensas donde no se me hizo en ese tiempo pelear con el Mundial Absoluto que era Johnny González pero ahí estuvimos buscando la oportunidad con el, Abner Mares, Ponce de León y Gary Rusell, me dan la oportunidad por el título mundial, pero en una categoría más arriba no se veía que me dieran chance en la categoría de los Plumas, subí al Súper Pluma y por poco la gano hay una decisión media rara, un corte de de cara al final de la pelea sin baja de puntos y pues al final de cuentas gana el boxeador de de ellos.”
La pelea de la que habla el apodado “Robin Hood” fue ante Jezzrel Corrales donde luego de un cabezazo del americano que abrió la ceja del celayense donde los jueces determinaron una baja de puntos lo que al final determino el triunfo de Corrales.
Luego de esto tuvo una pelea con el ruso Shavkatdzhon Rakhimov donde cayó por la vía del cloroformo siendo su última pelea hasta ahora, sin embargo Castellanos no descarta de volver al cuadrilateros: “Me di un descanso, desgraciadamente llegó la pandemia y todos nos paramos, no me daban peleas y estuve como tres años parado traté de pelear el el año que pasó, pero me dio COVID toda la pandemia, no me daba y el año pasado que iba a pelear me da y ya no pude pelear. Estoy tratando de agarrar otra vez este el ritmo de entrenamiento para ver si se logra hacer unas peleas antes de retirarme y buscar aunque sea títulos regionales este ya no tan grandes porque no creo que ya me los den”.
Finalmente manda un mensaje a todos los jóvenes pugilistas que como él en su momento buscan sobresalir en este deporte: “Que no se desesperen siempre va a pasar así hay boxeadores que son favoritos y hay veces que hasta la la misma gente este nos bloquea entonces siempre hay que estar a la expectativa a esperar esa oportunidad llegar y dejarlo todo, no guardarse nada porque luego como poquito que te guardas, muchas veces a los jueces no les gusta tu actitud arriba del ring y aunque ganes te quitan la pelea a mí me pasó como en tres cuatro peleas”.




