El emblemático Hotel León ubicado en el corazón de la ciudad, resurgió renovado con las medidas salubres necesarias y reforzadas por la pandemia del coronavirus para proteger a clientes, huéspedes y colaboradores.
Fue apenas el pasado viernes 12 de junio que reabrieron sus puertas tanto el hotel como el restaurante, ambos con una serie de modificaciones que consideraron fundamentales para su regreso.
Al entrar te recibe un tapete sanitizante y una vez en el interior, salta a la vista el piso libre de las alfombras que anteriormente recibían a huéspedes y comensales, todas fueron retiradas para facilitar la limpieza y desinfección de pisos y superficies.
En tanto el menú se puede ver en un cristal o franelógrafo, y en caso de que algún comensal lo prefiera en su mesa se le entrega uno enmicado y desinfectado y al regresarlo se vuelve a desinfectar.
Todo el personal porta su careta, cubrebocas y cada uno su franela, además de que se deben respetar la indicación de la sana distancia.
Para lograr abrir nuevamente sus puertas y brindarle a clientes, comensales y huéspedes la tranquilidad que lo caracteriza, los encargados del Hotel León, la noche del jueves, una antes de reabrir, sanitizaron todas las áreas incluyendo habitaciones, baños, restaurante y cocina, con un producto especial y efectivo que se usa a manera de fumigación con vapor o humo que se esparce por todos los rincones y desinfecta con un período de protección de 20 días.
Así mismo la gerenta comentó que dejaron de utilizar el aire acondicionado ya que almacena más bacterias y optaron por el aire lavado que es un sistema con el cual es necesario dejar las puertas abiertas para que el mismo aire que arroja fluya y tenga salida, a diferencia del acondicionado.
Por el momento dijo la gerenta que el restaurante se ha recuperado en estos pocos días y da atención a un 75 por ciento de clientela a pesar de que se redujo en un alto porcentaje el número de mesas de un total de 22 a 10 que actualmente están habilitadas e instaladas.
En lo que se refiere a áreas comunes cada que algún cliente hace uso de ellas al desocupar el lugar se sanitiza, igual que el centro de negocios donde anteriormente había reuniones con 12 sillas y ahora es con seis.
En los baños las jaboneras, los dispensadores de papel y lavamanos no los toca el visitante ya que son digitales los aparatos, y al colocar la mano les dará lo necesario de manera automática.
El horario de apertura en el restaurante es de 7:00 a.m. en adelante.
Hablando de los proveedores la gerencia mencionó que éstos ya no entran a la cocina, ni al almacén, pues el personal del hotel sale por los productos y los sanitiza de inmediato antes de ingresarlos a las instalaciones.
Para la gerencia es importante destacar que en todos los accesos hay un cesto de basura especial para el desecho de cubrebocas y que éstos no se arrojen a los botes con el resto de los desechos. Así mismo los pisos se limpian tres veces al día con agua clorada.
En lo que al personal se refiere a todos se les toma la temperatura al llegar, se lavan las manos y se colocan el uniforme aquí mismo en el hotel para evitar que lo porten en el trayecto (sobre todo si se trasladan en camión urbano) y evitar la propagación del virus. Cada uno se lo lleva a su casa, lo lava y desinfecta y lo coloca en una bolsa de plástico de donde lo saca ya en el hotel.
Además se lleva una bitácora diaria de todos los síntomas de la gente que ahí labora por medio de una encuesta, y se les cuestiona si han estado en contacto con alguien con Covid para tomar las medidas necesarias, y si llegaran a presentar síntomas se les regresa a su casa hasta saber el diagnóstico y que estén bien.




