
Para Alejandro Arena Barroso, presidente de la CANACO León y secretario ejecutivo del Consejo Directivo de Sapal resulta muy ‘sospechoso’ el que luego de que él realizara una crítica a la postura del grupo Acción Colectiva Socio Ambientalista en su afán de detener las obras y el funcionamiento de City Center, ahora sea la misma asociación quien pretenda que Sapal lo separe del citado cargo honorífico dentro de la paramunicipal.
“No les han parecido en absoluto las declaraciones que he hecho en cuanto a que se respete el Estado de Derecho en nuestra ciudad ya que los inversionistas que están desarrollando City Center están muy preocupados de que sus operaciones estén en suspensión lo que, además, trae consecuencias graves a la imagen de la ciudad para los inversionistas”, destacó el empresario leonés.
Externó la duda acerca de quién querría invertir en una ciudad en donde, teniendo todos los permisos y todo legalmente orden, baste con que llegue una sesión de este tipo a paralizar un proyecto tan importante.
“Estamos hablando de un proyecto de cinco mil millones de pesos; es el proyecto inmobiliario más importante de la ciudad y a estas alturas, ya tienen noticias inversionistas a nivel nacional y hasta internacional de que en León no estamos respetando el Estado Derecho”, recalcó.
Con respecto a su función dentro del Consejo de Sapal destacó que lleva en ese cargo honorario casi dos años.
“Yo sé que existe una restricción en cuanto a que cuando uno es calificado como candidato a ser consejero de SAPAL no se puede ser representante de una Cámara. En mi caso, fue al revés. Después de que yo entré de consejero, me nombraron presidente de la CANACO y en ese sentido, yo me sujetaré a lo que resuelvan tanto el consejo de Sapal como el Ayuntamiento. Yo no tengo ningún problema”, destacó.
Aun así, reiteró que esa asociación “ambientalista” está perjudicando notablemente a la derrama económica, a la generación de empleos y a la confianza que como ciudad puede inspirar en el país entero.
Dijo que el Consejo de Sapal es muy profesional y propositivo en el que siempre se busca el bien común.
“Considero que el representar a los comerciantes en ese consejo no implica ningún conflicto de intereses; por el contrario, se trata de tener la representación de un sector que es muy importante. Y en lo particular, llevo más de seis años participando en el tema y además, cuando fui regidor en 2012, también tuve el honor de pertenecer al Consejo de Sapal, lo que me permitió adentrarme en muchos temas que ahora capitalizo y mi preocupación sobre el tema es real”, enfatizó.



