
Tras concluir trabajos prioritarios en techos e instalaciones eléctricas, la Catedral Metropolitana de León inició una nueva etapa de mantenimiento en su fachada principal. La intervención contempla la limpieza y restauración de la cantera afectada por el paso del tiempo, informó el padre Antonio Borja Vargas.
El mantenimiento de la fachada se prevé con una duración aproximada de tres meses. Los trabajos comenzaron a inicios de enero de 2026, por lo que se espera que la restauración concluya en marzo. Estas labores se suman a un mantenimiento integral que actualmente se realiza en las instalaciones de la Catedral Metropolitana.
Previo al inicio de la restauración de la fachada, fue indispensable llevar a cabo gestiones con instancias como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), al tratarse de un inmueble catalogado. Dichos procesos comenzaron desde 2020 y, en colaboración con la diócesis, se realizó un recorrido por el recinto, del cual se concluyó que era prioritario atender los techos y la instalación eléctrica.
“Entonces, fue lo que se hizo durante estos años y ahora que ya están restauradas porque no nada más se les puso impermeabilizante, sino que se restauraron completamente las azoteas de Catedral, que son muy amplias, ya que no solo es la nave central, sino también anexos, capillas y sacristía, ahora sí podemos intervenir otros elementos”, explicó.
Actualmente se trabaja en la intervención de la fachada principal, la cual está constituida principalmente por cantera. De acuerdo con el padre Borja Vargas, los trabajos iniciaron hace aproximadamente un mes con la instalación de andamios y mallas, como medida de seguridad, para posteriormente comenzar con la limpieza de la cantera, afectada por factores como la presencia de palomas, la contaminación y la lluvia.
“Se hace esa limpieza y luego, entre los bloques de cantera, hay algunas juntas que ya estaban desgastadas, por lo que es necesario rellenarlas. Dependiendo del avance, también se analizan sistemas de prevención y mantenimiento, por ejemplo, contra las palomas, como la colocación de mallas o estructuras tipo agujas”, detalló.
El mantenimiento se realiza por etapas, ya que la fachada principal está dividida en tres partes. Los trabajos comenzaron en las secciones laterales, que son superficies más lisas y de intervención más rápida, las cuales ya fueron concluidas. Actualmente, los trabajos se concentran en la parte central, que presenta mayor nivel de detalle.
“También puede haber material eléctrico que, por la usanza de otros tiempos, estaba sobre el muro. Si ya es obsoleto, se retira para dar limpieza, restauración y mantenimiento a la fachada, que es propiamente de cantera”, añadió.
Borja Vargas señaló que el mantenimiento se realiza de manera integral en toda la Catedral. Recordó que el piso de la Capilla de San José se encontraba en mal estado, al igual que parte de la instalación eléctrica, por lo que ya fueron intervenidos, además del cambio de luminarias para mejorar la iluminación del recinto.
La última intervención de gran magnitud en la Catedral Metropolitana, según recordó el padre, se realizó en 2012 con motivo de la visita del papa Benedicto XVI a México, ya que una de las ciudades que visitó fue León.
“En ese momento sí fue una intervención mayor en diferentes ámbitos. Después de eso, muchas de las acciones no son visibles, como los trabajos en techos o instalaciones, pero se han estado realizando de manera completa, no solo en una área, sino en todo el edificio”, señaló.
Explicó que este tipo de inmuebles presentan problemas naturales de humedad, por lo que también se han revisado y atendido temas de drenaje y agua potable. Indicó que los trabajos estéticos, como pintura y acabados decorativos, se dejan para la última etapa, ya que primero es necesario atender las intervenciones estructurales y de mayor complejidad.




