La atención a la Celda 3 se ha convertido en un tema de urgencia; se trata de una celda contigua al relleno que está en proceso de construcción.
Para los ecologistas locales el relleno sanitario de San Francisco es un tiradero de basura, pero Jorge Granados, director de Medio Ambiente y Ecología del municipio explica que está catalogado como relleno sanitario y cumple la norma mínima.
De cualquier forma, recibe alrededor de 110 a 130 toneladas diarias de basura
Una vez terminada y en funcionamiento, la celda tres tendría una vida útil de cerca de cinco años. Pero la espera podría llevar seis semanas más.
En su proceso, ya fue aprobado por el Instituto de Ecología, con una certificación técnica; hoy se hacen trabajos preliminares de base, colocación de geomembrana, luego va otra base, el cárcamo, los drenes, la tubería.
El director de Medio Ambiente no puede precisar si las celdas anteriores tienen geomembrana porque “tienen cantidad de años”, pero la nueva infraestructura contará con cárcamos para recibir los lixiviados.
Hoy los lixiviados se escurren, por suerte que el suelo no es permeable y dejan fuera de riesgo los mantos freáticos. También hay tubería para la disposición del gas que luego será liberado.
“Por supuesto nos interesa el tema”, dice Granados que explica que del 2015 al 2018 se llevaron a cabo las acciones necesarias para que se ralizara la Celda 3, con un formato más controlado.
El relleno saintario se encuentra en la carretera al Jaralillo, a un kilómetro y medio del entronque con Maguey y Jesús del Monte.




