Miles de “inditos” acudieron al Santuario de Guadalupe a refrendar su fe en la Virgen Morenita del Tepeyac, a dar gracia por los beneficios y pedir que los siga ayudando en sus necesidades de trabajo, salud, y adversidades que se presenten en este año 2018.
CON FE
“No temas, no estoy yo aquí que soy tu madre”, es el recordatorio que tenían en sus oraciones al acudir a postrarse ante el altar de la Virgen de Guadalupe, quien, de acuerdo con la tradición, expresó estas palabras cuando se le apareció en el cerro del Tepeyac al indio San Juan Diego, quien le replicó que su tío estaba enfermo y que tenía muchos problemas… por eso no le quería hacer caso y se le quería esconder…
Desde temprana hora, las familias con sus niñas y niños vestidos de “inditos”, jóvenes y adultos, mujeres y hombres, cargando sus huacales, canastos, charolas con bolillos grandes, enchiladas, tacos, frutas, verduras y otros con sus guajes, caminaron en procesión de largas filas hasta llegar al templo del Santuario de Guadalupe.
SANTUARIO
De todos los rumbos arribaron, por la avenida Miguel Alemán, el bulevar Adolfo López Mateos, las calles Antillón, Obrero, Leona Vicario, Aquiles Serdán, 5 de Mayo, para converger la mayoría en la esquina de Miguel Alemán y Álvaro Obregón, hacia el Santuario de Guadalupe.
“Es una tradición venir a visitar a la Virgen de Guadalupe hasta su altar, para darle las gracias por todos los favores y ayudas recibidas de ella, que nos ampara, protege y cuida y hasta nos hace milagros en enfermedades y problemas que se nos presentan a la familia, mis hijos y nietos”, dijo la señora Virginia Ramírez.
“A mí me hizo el milagro de que mi hija diera luz a su niña, en un embarazo de alto riesgo, y por eso se la encomendamos a la Virgen de Guadalupe y mi nieta se llama Lupita, en honor a ella”, dijo Gloria Torres.
En las calles aledañas se instalaron puestos de comida, antojitos mexicanos, estudios de fotografía, los danzantes dieron un magnífico espectáculo a los peregrinos, la banda de música de viento, instalada afuera del Santuario de Guadalupe, complementó la festividad religiosa del Día de los Inditos, que una vez más, como todos los años, rindieron homenaje y refrendaron su fe en la Virgen Morenita del Tepeyac.




