
Este domingo se llevó a cabo la primera jornada de reforestación en el Área de Sierra de Lobos, organizada por el Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato y Urbe.
En la actividad participaron más de 40 voluntarios y se plantaron 30 ejemplares de especies nativas, entre ellas sotol verde o cucharilla (Dasylirion acrotrichum), ocotillo (Dodonaea viscosa) y roble (Quercus rugosa).
La selección de estas especies responde a que son propias de la región y están adaptadas al clima y a las condiciones ambientales de la Sierra de Lobos, lo que incrementa sus posibilidades de supervivencia y desarrollo.
El Colegio explicó que cada árbol plantado será monitoreado y recibirá seguimiento para observar su crecimiento a lo largo del tiempo. Además, señalaron que, si las especies logran establecerse adecuadamente, podrán colonizar otras áreas de manera natural a través de la dispersión de sus semillas.
La reforestación se realizó en un predio privado ubicado en Mesa de Borregos, en una superficie aproximada de una hectárea. La intervención fue posible gracias a la autorización del propietario, quien permitió el acceso para realizar la plantación y el posterior monitoreo de las especies.
El Colegio de Ingenieros del Agua destacó que la Sierra de Lobos constituye la principal cuenca de León y subrayó la importancia de impulsar acciones de restauración ecológica para incrementar la cobertura vegetal dentro de esta importante Área Natural Protegida.
Por ahora, se dará seguimiento a los árboles plantados durante esta jornada. También resaltaron que una gran parte de la Sierra de Lobos se encuentra en propiedad privada, por lo que la conservación y restauración del área dependen en gran medida de la participación de ejidatarios y propietarios particulares.
Los organizadores agradecieron la respuesta de la sociedad a esta primera convocatoria y señalaron que el interés de los participantes los motiva a continuar impulsando futuras jornadas de restauración ambiental, invitando a la ciudadanía a sumarse a próximas actividades.
Sobre la temporada de lluvias
El Colegio de Ingenieros del Agua recordó que, aunque aún no se han presentado lluvias en el estado, todavía se considera normal que estas comiencen durante la segunda semana de junio.
Explicaron que, si para entonces no se registran precipitaciones importantes, podría hablarse de un inicio tardío de la temporada de lluvias, a pesar de que oficialmente la temporada de huracanes y ciclones ya comenzó tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico.
Aunque tradicionalmente la temporada de lluvias comienza para el 15 de mayo, esto no significa que las precipitaciones comiencen necesariamente en esa fecha. Generalmente, es a partir de junio cuando se espera una mayor probabilidad de lluvias en la región.
De no presentarse precipitaciones durante la segunda semana de junio, advirtieron que podría hablarse de sequía. Sin embargo, señalaron que actualmente el estado se mantiene dentro de los parámetros considerados normales por el Monitor de Sequía del Servicio Meteorológico Nacional.




