Los leoneses evocan la visita del Papa Benedicto XVI a León hace seis años, una fecha de marzo del 2012 que se lleva en el corazón del pueblo católico.
El Papa recorrió en su papamóvil por las calles de la ciudad, saludó al pueblo católico y contagió su carisma a la sociedad local.
RECUERDOS
Aquel mes de marzo del 2012, las familias se postraron en el “eje” para ver y saludar a Su santidad en el marco de una visita histórica.
El carismático pastor de la iglesia católica se hospedó en el Colegio Miraflores, recibió de regalo un par de zapatos de manufactura leonesa y convivió con el pueblo que le ofreció una multitudinaria recepción.
Su mitra papal se preserva en el altar mariano de la Virgen de la Luz en la Catedral Basílica de León.
Hoy, la Plaza que lleva su nombre, frente a Catedral –donde presidió una misa concelebrada-, rememora aquél pasaje histórico en la vida católica de León.
Numerosos visitantes disfrutan de su espacio, se toman la “selfie” y son atraídos por la majestuosa Catedral, un sitio que proyecta la fortaleza espiritual de la población.
LA PLAZA
A mediados del siglo pasado se construyó un edificio para oficinas que se denominó “Condominio Montes de Oca” mismo que ocultó el frontispicio de Catedral.
El proyecto de ciudad para León contempló un corredor de la Ruta del Peatón hasta el centro Histórico, con enlace a Catedral, pero el edificio resultaba un “estorbo visual”.
El gobierno municipal concretó en el 2011 la compra y demolición del viejo inmueble, para transformar en la Plaza “Benedicto XVI” a esta zona del corazón leonés.
MÁRTIRES DE 1946
Los visitantes disfrutan de la obra mural que evoca pasajes de los Mártires del 2 de enero de 1946, así como diversas representaciones e íconos de la fe católica, así como de la industria del calzado leonesa.
Una escultura de bronce alusiva de Benedicto XVI selló la fe y confianza que profesó la ciudad al Papa que fue adoptado por la población. La obra pesa sesenta toneladas y fue realizada por el escultor, Arturo Tavares.
Hoy, la plaza es disfrutada por propios y visitantes, como ayer, sábado de Gloria, que reunió a numerosas familias que disfrutan de su identidad leonesa, así como a muchos turistas que admiran la riqueza histórica de la ciudad.



