Fueron tres enfrentamientos, una agresión y una intervención ante ciudadanos inconformes con los operativos de seguridad, que dejaron saldo de diez muertos, cinco heridos (entre estos un policía federal y un paramédico) en los municipios de Jerécuaro, Apaseo el Alto y en la comunidad de Santa Rosa de Lima, en Villagrán, según los recuentos oficiales dados a conocer el viernes por la noche, pero este sábado la Procuraduría General de Justicia (PGJ) guarda silencio y negó atención a medios de comunicación en las regiones A y C, con cabeceras en León y Celaya.
Hasta este sábado por la tarde, la autoridad investigadora estatal nada había informado sobre sus intervenciones y las indagaciones derivadas de los violentos enfrentamientos en los dos primeros municipios, en la región de Guanajuato más azotada por la violencia homicida del crimen organizado.
Fue la Secretaría de Gobierno la que, además de la Policía Federal, emitió un comunicado con un escueto recuento de hechos y saldos de los que se desprende un total de diez personas muertas, todas ellas supuestos integrantes del crimen organizado; así como un policía federal, un paramédico y tres civiles que resultaron heridos, además de aseguramientos de armas, explosivos y vehículos.
Hace recuento de otras tres personas lesionadas en dichos enfrentamientos, pero no refieren si se trata de probables delincuentes o personas ajenas. En ningún caso revelan la identidad de los caídos o los heridos.
El comunicado estatal asegura que la violencia se desató en medio de un operativo conjunto desplegado para cateos y para la cumplimentación de órdenes de aprehensión, pero en todo el documento el gobierno estatal no precisa si fueron ejecutados cateos y cumplimentadas órdenes de captura.
Sitúa enfrentamientos en la comunidad de Purísima del Zapote, del municipio de Jerécuaro, a partir de las 4:56 de la tarde. En ese lugar la contabilidad de bajas señala diez civiles muertos y un policía federal herido.
En San José Agua Azul (una comunidad que ha registrado múltiples asesinatos) menciona el incendio de un vehículo por parte de los delincuentes y una agresión a balazos en contra de elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y policías militares, sin lesionados.
En la carretera Apaseo el Alto-Jerécuaro, en inmediaciones de una gasolinera, hubo un enfrentamiento entre delincuentes y elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y soldados, con resultado de dos presuntos agresores muertos y otro herido.
Otro enfrentamiento en la carretera de Apaseo el Alto, en la desviación a Jerécuaro, entre Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y del Mando Único de Apaseo contra tripulantes de una camioneta Pick up, donde el saldo fue de tres civiles heridos, uno de ellos es un paramédico que terminó con heridas de bala.
En similares términos, pero incluso con descripciones más puntuales, la Policía Federal describe el primer enfrentamiento, persecución y la prolongación del enfrentamiento a balazos con saldo de diez presuntos agresores muertos, pero además menciona entre los agresores a personas con prendas y chalecos con las siglas de un cártel del crimen organizado.
SANTA ROSA DE LIMA
Santa Rosa de Lima es una comunidad a la que se le atribuye la operación de otro cártel criminal.
Este viernes fue objeto de intervención por parte de las corporaciones policiales, según el mismo comunicado del gobierno estatal, como derivación de los acontecimientos anteriores.
Según el documento, a las 18:46 se apoyó e intervino la policía ministerial (no especifica si la estatal) por la inconformidad de 250 personas a causa del operativo de seguridad y fue asegurado un camión con reporte de robo.
No hace referencia alguna respecto al manejo de la situación en relación con los inconformes.
La autoridad estatal no da cuenta de si hizo aprehensiones o arrestos a lo largo de esos acontecimientos.
Este sábado, mientras la operatividad coordinada de las autoridades estatales, federales y militares en toda la zona continuaba con el rastreo de más implicados y actuaciones ministeriales y periciales dentro de la investigación de los hechos, la Procuraduría General de Justicia, a cargo de las indagaciones, continuaba sin emitir información.




